Ovidio y el Ars Amatoria: cómo ligar en Roma

Es curioso que nos imaginamos la antigua Roma como un lugar lleno de estatuas blancas, de hombres serios y de generales belicosos, pero, aunque esto también existía en aquella época (salvo las estatuas, que estaban pintadas de vivísimos colores que hoy nos resultarían hasta horteras), lo cierto es que Roma era un lugar lleno de gente de lo más variopinta y los romanos no eran ni tan serios ni tan estirados como podríamos pensar.

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