Ea-Nasir: un mal vendedor con una fama eterna

El creciente fértil mesopotámico, es decir, la confluencia de los ríos Tigris y Éufrates, en la actual Irak, fue, junto con Egipto y China, la cuna de la civilización, donde nació la escritura y, por tanto, la historia. Pero no solo fue el lugar de origen de elementos tan elevados, sino también de algo mucho más mundano y pedestre: las hojas de reclamación.

El último emperador de China: de rey a jardinero

La imagen que la película El último emperador de Bernardo Bertolucci (1987) grabó en nuestras mentes, la de un niño pequeño ataviado con un traje imperial y correteando por unos pasillos flanqueados por vaporosas cortinas, es sin duda hermosa, pero apenas una parte de la ajetreada vida del último emperador de China, Puyi, que comenzó su vida como soberano de uno de los imperios más longevos del mundo y terminó sus días como un ciudadano anónimo dedicado a la jardinería.

Ebla: el imperio desconocido

Todos hemos aprendido en el colegio que la escritura surgió, en torno al 3000 a. C., en Egipto (jeroglífica) y en Mesopotamia (cuneiforme), y, aunque esto no deja de ser verdad, esta narrativa se olvida de Oriente, puesto que en China hay sinogramas documentados desde el año 6500 a. C., y de otras zonas del Levante mediterráneo que a menudo pasan desapercibidas. Este es el caso de Ebla, una de las ciudades-estado más poderosas y olvidadas de la Antigüedad.

Los ainu: los desconocidos nativos japoneses

Si de algo se precia Japón con su historia, es de ser proteccionista. Los gigantescos túmulos kofun, en los que se enterraron los emperadores japoneses de los siglos IV-VI, son una de las más impresionantes muestras de arqueología prehistórica japonesa y, sin embargo, la Casa Imperial japonesa no permite su excavación para que el origen étnico de los emperadores no sea vinculado con las antiguas migraciones de Corea.

La sarisa macedonia: el arma más larga de la Antigüedad

Alejandro Magno fue posiblemente el conquistador más admirado de la historia occidental. Envidiado por el mismísimo César, que, según Plutarco, se lamentaba de que a su edad Alejandro ya gobernara sobre tantísimos pueblos, mientras que él apenas había hecho nada de valor, Alejandro llevó al reino de Macedonia a su mayor época de gloria, subyugó a la Grecia continental y comenzó una campaña por Asia que lo llevaría desde Turquía y Egipto hasta India, cambiando la faz de la tierra para siempre. La clave de sus victorias fue un nuevo tipo de armamento que supuso un cambio tan radical como extravagante en la forma de guerrear: la sarisa.

Akechi Mitsuhide: un traidor en la corte Sengoku

Hay un célebre poema japonés que se pregunta qué hacer si un pájaro no canta, y a esta pregunta responden los tres grandes señores feudales (daimyô) de la época Sengoku japonesa (1467-1568): Oda Nobunaga, el primer unificador de Japón, dice: «Mátalo»; Toyotomi Hideyoshi, el segundo, dice: «Convéncelo»; y Tokugaya Ieyasu, el fundador del shogunato que gobernaría Japón hasta 1868, dice: «Espera».

Motilla del Azuer: un fuerte de hace 4000 años

¿Está la puerta a la Atlántida en Daimiel (Ciudad Real), como James Cameron aseguró en 2017? Probablemente no, pero lo que sí que hay allí es algo infinitamente más interesante que el fantasioso mito de Platón: una de las fortificaciones más antiguas y complejas de la península ibérica, Motilla del Azuer, construida hace cuatro mil años.

Archippe, una benefactora helenística

La palabra ‘mecenas’ forma ya parte íntegra de nuestro vocabulario: alguien que financia algo, generalmente relacionado con las artes o las letras. Sin embargo, poca gente sabe que el término viene del nombre de un romano de época de Augusto, Cayo Mecenas, gran amigo del emperador que efectivamente patrocinó a numerosos literatos de la época. Y lo que menos gente sabe todavía es que los ‘mecenas’ ya precedieron a este por varios siglos y que, en el mundo griego, eran prácticamente una institución asentada y regulada.

Cuando tradición y modernidad se unen: un búnker alemán dentro de un fuerte romano

Quizás a algunos nos suenen las islas de Guernsey por la fantástica película La sociedad literaria y el pastel de piel de patata (2018) en la que los personajes de Lily James y Michiel Huisman vivían un romance inolvidable. En esta película se retrata la ocupación alemana de las Islas del Canal durante la Segunda Guerra Mundial, un episodio bastante poco conocido de la lucha entre Reino Unido y Alemania por la supremacía europea. Pero la historia de Guernsey no comienza en el siglo XX, sino muchísimos años antes. Por lo menos, 1700 años antes, pero a veces la historia tiene una forma muy curiosa de encontrarse consigo misma y en la pequeña isla de Alderney la historia más antigua y la más reciente de Guernsey se han unido.

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