Napoleón en la isla de Elba: emperador, prisionero y leyenda

La debacle de la campaña napoleónica en Rusia en 1812 y la derrota de las tropas imperiales en Leipzig en 1813 hicieron del gobierno de Napoleón en Francia un régimen insostenible. En 1814, tras la rendición de París ante las tropas de la Sexta Coalición, Bonaparte se vio obligado a abdicar en Fontainebleau. Las potencias aliadas le permitieron mantener su título imperial y retirarse a la isla de Elba, desde donde gestó un regreso inesperado.

La caída
de Bonaparte

A finales de junio de 1812 Napoleón Bonaparte
cruzaba el río Niemen al frente de 400.000 soldados y se internaba en las
extensas tierras del zar Alejandro I.
El emperador de los franceses no pretendía conquistar Rusia, sino forzar al
enemigo a participar del bloqueo continental que Francia había impuesto a
Inglaterra. Este consistía en privar a Gran Bretaña —la eterna enemiga de
Napoleón— de comerciar con ningún puerto del continente para así asfixiarla y
forzarla a bu...

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