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1704. Escudos humanos en Gibraltar

El último de Gibraltar, cuadro de Augusto Ferrer-Dalmau (Wikimedia).
La ciudad fortificada de Gibraltar no fue conquistada por la superioridad de hombres y armas de la flota de Rooke y Hesse-Darmstadt que la atacó en el mes de agosto de 1704, sino por la rendición de sus defensores —leales a Felipe V de Borbón— al ser capturadas sus familias por el enemigo. El uso de mujeres, niños, ancianos y religiosos de la población como escudos humanos por las fuerzas inglesas de asalto disuadió al gobernador Diego de Salinas de prolongar la resistencia, a pesar de disponer de una poderosa fortificación y de recursos suficientes, aunque sus tropas fuesen escasas, entregando la plaza el 4 de agosto.

Velas aliadas en el estrecho de Gibraltar

En el verano de 1704 hacía exactamente dos años que los aliados ingleses y holandeses habían fracasado en su intento de tomar Cádiz para el pretendiente Carlos de Habsburgo. Sus tropas habían desembarcado en el Puerto de Santa María, ciudad no fortificada, cometiendo «los más enormes sacrilegios, juntando la rabia de enemigos a la de hereges, porque no se libraron de su furor los templos y la sagradas imágenes». Rota también fue saqueada, a pesar de ...

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