El jesuita Pedro Páez, descubridor de las fuentes del Nilo azul

El siglo XVII vivió una gran ofensiva misionera de la Compañía de Jesús por todas las esquinas del mundo. Los jesuitas utilizaron todos los medios posibles —incluso el disfraz— para llevar a los últimos confines de la tierra su religión y evangelización. América, India, China y Japón los vieron llegar, y a África lo hizo un hombre extraordinario: el madrileño Pedro Páez, que más allá de sus labores misioneras sería el primer europeo en llegar a las fuentes del Nilo azul.

Corría el año 1618 cuando el jesuita Pedro Páez, que ya llevaba varios años en tierras etíopes, acompañaba como consejero al rey de Etiopía, Sucinios o Melec Segued por el reino de los gallas, en Gojam, cuando alcanzó las fuentes del Nilo azul, siendo el primer europeo en llegar a ese lugar. Las describe con sobriedad y precisión en su obra Historia de Etiopía, en fragmentos como éste:

«No estará fuera de propósito decir alguna cosa de los principales ríos y lagunas que tan bien las fertilizan ...

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Escrito por
Ignacio del Pozo Gutiérrez

Historiador.

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