Reseñas

«Si las flechas medas cubren el sol lucharemos a la sombra». La épica resistencia griega ante la invasión persa

La editorial Ático de los Libros sigue apostando por la reedición en castellano de las obras de Tom Holland y nos presenta ‘Fuego Persa’, la narración de uno de los enfrentamientos bélicos más trascendentes de la historia de la humanidad, las guerras entre el todopoderoso imperio persa y las ciudades estado griegas.

Está más que aceptado que el origen de la cultura occidental se encuentra en la Grecia clásica. Cuna de la filosofía y la democracia, la cultura helena fue un elemento clave en la conformación de una visión del mundo que posteriormente fue aceptada y extendida por el expansionismo de la cultura romana. Pero, ¿qué hubiera pasado si Atenas y Esparta hubieran sido aniquiladas mucho antes de la conformación final de dicha cultura?

Tom Holland (Agencia EFE)

Esa pregunta es la clave que sirve para estudiar la mayor amenaza que sufrió la Hélade en su historia: los intentos de conquista de los persas dirigidos por los reyes Darío y Jerjes. Tom Holland, uno de los divulgadores históricos más preeminentes de la actualidad, ofrece en Fuego Persa un relato pormenorizado de ese enfrentamiento que ha pasado a la Historia como Guerras Médicas (492-478 a.C.), quizá una de las guerras que más recuerda la población debido a su curioso nombre, que nada tiene que ver con nuestros queridos profesionales sanitarios sino con el nombre con el que eran conocido los persas en la Hélade, «medos», pueblo que realmente era uno de los muchos sometidos por el imperio aqueménida.

La obra de Holland no sirve sólo para conocer y comprender el enfrentamiento armado, puesto que la primera parte se dedica a analizar la idiosincrasia sociopolítica de los pueblos protagonistas. Por un lado, el imperio persa, nacido de un pequeño pueblo seminómada pasó en pocos años y gracias sobre todo al gobierno de Ciro el Grande a convertirse en el mayor imperio que el mundo hubiera conocido. Multitud de razas eran gobernadas desde Pasargada primero y desde Persépolis después, cuando Darío decidió crear una nueva capital acorde con la magnitud del imperio. Por otro lado, se encontraban los griegos, divididos en multitud de ciudades estado con sus propias peculiaridades y rivalidades, pero todos conscientes de formar parte de una unidad mayor que compartía lengua, dioses y costumbres. Entre estas ciudades destacaban dos, muy diferentes entre sí, Esparta y Atenas. Holland, a partir de su estudio, refleja la realidad griega de la época.

Uno de los puntos fuertes de Fuego Persa es que Holland, al contrario de lo que se hace habitualmente a la hora de hablar de las Guerras Médicas, pone a disposición del lector la visión persa, lo que nos permite reflexionar sobre la situación diplomática del momento. Nosotros, criados y educados en la cultura occidental, cuando pensamos en Atenas y Esparta rápidamente nos imaginamos dos ciudades sumamente importantes para la política y la historia y que siempre jugaron ese papel, pero no debemos olvidar que el centro cultural y político de los primeros milenios de la civilización se encontraban precisamente en Asia y, para sus habitantes, las diferentes culturas europeas eran sumamente atrasadas e insignificantes. Muestra perfecta de esta situación es un célebre pasaje, que nos cuenta Tom Holland, del encuentro entre Ciro y unos embajadores espartanos que exigían al rey persa abandonar su ataque a las ciudades griegas de la costa jonia si no quería enfrentarse a las milicias espartanas. Incrédulo, el rey más poderoso del mundo conocido debió girarse a uno de sus consejeros para preguntar quiénes eran esos espartanos.

Leónidas en las Termópilas, por Jacques-Louis David (1814) (Wikimedia)

La épica de las Guerras Médicas se debe fundamentalmente a esta enorme diferencia política y militar entre los contendientes y que, a pesar de ella, consiguieran vencer los más débiles y desorganizados. Los estados griegos supieron enterrar sus grandes diferencias −aunque no completamente− en aras de conseguir un bien común: la propia supervivencia física y su libertad política.

Tom Holland, con su habitual escritura brillante, consigue transportar esa épica a las páginas de sus obras y transportar al lector a esos parajes en los que el mayor imperio de su momento y las ciudades que conformaron una de las culturas más influyentes de la historia dirimieron un enfrentamiento de consecuencias históricas incalculables, puesto que un resultado diferente habría cambiado profundamente las líneas de la historia y nuestro mundo sería muy distinto de como lo conocemos. La narrativa es tan viva, que quien se acerque a las páginas de Fuego Persa paseará con Ciro por las exóticas calles de Babilonia, correrá con Filípides para pedir refuerzos antes de la batalla de Maratón y desayunará con Leónidas en el desfiladero de las Termópilas.


 

Portada de Fuego Persa

Título: Fuego Persa. El primer imperio mundial y la batalla por Occidente.

Autor: Tom Holland.

Editorial: Ático de los Libros.

496 páginas.

Precio: 24,90 euros

Acerca del autor

Carlos Núñez del Pino

Licenciado en Historia y en Humanidades por la Universidad de Huelva y Máster en Estudios Históricos Avanzados por la Universidad de Sevilla.

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