Divulgación

La Guerra de Kosovo, la Jerusalén serbia

A la región de Kosovo se la conoce, como reza el título, por ser la cuna del estado serbio en el medievo, aunque lleve unos seis siglos habitada por albaneses musulmanes. Es difícil tratar la Historia del Mundo Actual por su extrema contemporaneidad y por la cantidad de fuentes por analizar, pero aquí trataremos de exponer los hechos más importantes para conocer cómo se desarrolló el proceso en el que se encuentra hoy día la región.

Publicado en el número 9 de Descubrir la Historia (abril de 2017).

Para entender las motivaciones e intereses que llevaron a la Guerra de Kosovo primero hay que conocer un poco de su trayectoria a lo largo de la historia. La zona de Kosovo siempre ha sido muy importante para el imaginario social serbio y no es de extrañar porque fue desde 1180 territorio de sus príncipes. La dinastía Nemanja convirtió la zona en su corazón de gobierno entre los años 1278 y 1371 pero fue un 28 de junio de 1389, día de San Vito, cuando Kosovo vivirá uno de los momentos más determinantes de su historia: Las fuerzas serbias del príncipe Lazar fueron derrotadas en un valle del Sur de Serbia, entre los actuales Mitrovica y Kosovo Polje o Campo de los Mirlos, a manos del imparable Imperio Otomano. Fue una victoria pírrica donde tanto el príncipe Lazar como el sultán Murad I murieron. Esta batalla pasó a formar parte de la mitología nacionalista serbia para siempre. Es por eso que Serbia celebra todos los años el día de San Vito (Vivdovan) como fiesta nacional y religiosa, día que la iglesia serbia designa como el día conmemorativo del Santo Príncipe Lazar y los Santos Mártires Serbios que cayeron durante la batalla épica de Kosovo contra el Imperio Otomano. Se observa fácilmente que Kosovo fue y es una parte importante de la identidad nacional serbia.

Celebración de San Vito en el monumento de Gazimestan, 2009 (Wikimedia).

Celebración de San Vito en el monumento de Gazimestan, 2009 (Wikimedia).

Desde entonces y sobre todo desde la caída de Constantinopla el proceso de movilización de población turcomana desde la zona de Anatolia hasta los Balcanes fue acelerado porque es justo el momento donde la rama suní del islam es abrazada como la ideología dominante del estado otomano. La idea era crear zonas tapón islamizadas que no plantearan problemas al Imperio Otomano y que fueran dóciles. Muchos serbios se negaron a la conversión y fueron abandonando la zona huyendo hacia el norte. En esta coyuntura comienza el proceso de albanización donde estos territorios empezaron a ser repoblados con población albanesa que mostró menos reparo en convertirse a la nueva religión islámica. En esas fechas se calcula que ni el 5% de la población era de origen albanés, pero para el año 1782 en la zona de Kosovo ya casi nadie entendía el serbio.

Del Reino de Yugoslavia hasta Tito

Escudo de armas del Reino de Yugoslavia, 1918 (Wikimedia).

Escudo de armas del Reino de Yugoslavia, 1918 (Wikimedia).

A fines de la I Guerra Mundial las grandes potencias europeas configuraron un nuevo mapa de Europa. Fue en este momento cuando tras la disolución del Imperio Austro-Húngaro se reconoció la primera versión de Yugoslavia que nació en 1918 con el nombre de «Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos» que cambiaría a Reino de Yugoslavia en 1929 por diversos motivos.

El hecho es que en este primer gran estado de eslavos se observa que no hay un reconocimiento oficial de la comunidad albano-kosovar como independiente a la serbia. Es curioso porque según un censo de 1905, la población albanesa en Kosovo era del 65%.

Durante la II Guerra Mundial el Reino de Yugoslavia se disolvió y Kosovo pasó momentáneamente a manos italianas que bajo tutela fascista creaba una especie de «Gran Albania». Esto duró poco ya que albaneses y yugoslavos participaron en las guerras de liberación protagonizadas del lado yugoslavo por la guerrilla comunista de Josip Broz «Tito» y por el lado albanés por las guerrillas comunistas de Enver Hoxha. Pero a pesar de todo Kosovo fue integrado por segunda vez en Yugoslavia. Con el triunfo de los partisanos Yugoslavia pasaría a ser una república socialista y empezaría la era donde Tito gobernaría hasta su muerte. Durante la era titista (1945-1980) la mayoría albanesa de Kosovo fue perseguida por las autoridades y fueron detenidos numerosos dirigentes nacionalistas e incluso a veces torturados y asesinados.

Las grandes revueltas contra la discriminación que sufrían se dieron entre los 50 y los 70 cuando se conocieron los datos de hasta dónde había llegado la represión. En torno a unos 200 000 ciudadanos de esta etnia tuvieron que abandonar Yugoslavia. En 1974  Tito diseñó una constitución, pero Kosovo no fue reconocida como república, ni equiparaba a esta región con el resto de las repúblicas yugoslavas. Kosovo fue vinculada a Serbia al igual que Voivodina, de mayoría húngara. A pesar de la notable mejoría en derechos humanos, la administración y los puestos altos seguían ocupándolos en su mayoría los serbios y montenegrinos. Es a finales de los 70 cuando empiezan a desarrollarse instituciones albano-kosovares: se fundó la Universidad de Pristina, se reabrieron editoriales cerradas y se permitieron las emisiones en lengua albanesa en la radio y las televisiones locales. Los problemas en la región se acentuaron debido a la crisis producida por la subida de precios del petróleo. La presión nacionalista albanesa aumentaba.

Población por afiliación étnica de Kosovo: En verde etnia albanesa y en azul la etnia serbia, 1961. (Wikimedia).

Población por afiliación étnica de Kosovo: En verde etnia albanesa y en azul la etnia serbia, 1961. (Wikimedia).

En 1981, un año después de la muerte de Tito, la represión de una manifestación estudiantil desembocó en un conjunto de manifestaciones y concentraciones nacionalistas. En estas protestas se reclamaba más autonomía, reconocimiento de Kosovo como república y acceso a todas las instituciones de personas pertenecientes a la etnia albanesa. Por otro lado, unos 30.000 serbios abandonaron Kosovo entre 1971 y 1981. Esto fue debido a dos motivos: la pobreza que venía asolando la zona y el auge nacionalista albanés que fue en ocasiones agresivo. Este hecho hacía que la balanza demográfica de Kosovo se desequilibrara contando ahora la etnia albanesa con más peso.

Belgrado comenzó a partir de 1981 una política de hostigamiento contra la etnia albanesa. Entre 1981 y 1986 unos 45.000 albaneses huyeron de Kosovo debido a la represión y la crisis económica. Las tierras y propiedades abandonadas pasaron a manos de unos 60 000 colonos serbios enviados por el gobierno. En los 90 con Milosevic como presidente hubo más asentamientos de colonos serbios venidos de territorio croata. Así se intentaba invertir la tendencia demográfica.

Milosevic: el principio del fin

Principales etnias y nacionalidades en la antigua Yugoslavia en 1998 (Wikimedia).

Principales etnias y nacionalidades en la antigua Yugoslavia en 1998 (Wikimedia).

En 1986 hay dos sucesos que determinarán el futuro de todas las regiones de Yugoslavia: Slobodan Milosevic llega al poder en Serbia y la Academia Serbia de las Artes y las Ciencias, institución ligada al nacionalismo serbio desde su origen, publica el Memorándum, un documento que denunciaba la discriminación y el genocidio biológico, económico y cultural que sufrían los serbios en la región. Por otro lado, se criticaba la división federal de Yugoslavia y se cuestionaba la existencia de Macedonia y Montenegro que eran consideradas por los intelectuales como zonas creadas para debilitar a Serbia. En resumen, se presentaba al pueblo serbio como el mayor damnificado de las políticas de Tito y se llamaba al levantamiento nacional contra posibles amenazas de genocidio serbio en Kosovo.

En los siguientes años las autoridades serbias actuaron contundentemente. Se detuvieron a políticos albaneses del Partido Comunista por considerarlos contrarrevolucionarios en 1989, Kosovo tuvo que aceptar una nueva constitución donde perdía el estatus de provincia (1990), se comenzó a entregar armas a la minoría serbia agrupada en el Comité para la Autoprotección de los Serbios y Montenegrinos, la lengua serbo-croata fue declarada como oficial en Kosovo y 6000 profesores de albanés fueron expulsados de la enseñanza por tiempo indefinido. En este mismo año Milosevic muestra su músculo político en la celebración del 600 aniversario de la Batalla del Campo de Mirlos. Milosevic enarboló el discurso nacionalista cuando el mensaje comunista ya no movilizaba, fue un momento legitimador. Casi un millón de serbios viajaron a Kosovo para rendir homenaje al zar Lazar. Milosevic dijo: «Nadie, ni ahora ni en el futuro, tiene derecho de vencernos y derrotarnos». Un año después se entregaba 6000 hectáreas de tierra para colonos serbios procedentes de Croacia, Bosnia-Herzegovina y Montenegro, mientras miles de albano-kosovares eran expulsados hacia Albania y Grecia.

En 1991 y en plena desintegración de Yugoslavia se celebró un referéndum clandestino en Kosovo donde los albaneses decidieron optar por la independencia y soberanía. Hubo elecciones clandestinas, pero no sirvieron para mucho y entre los años 1993 y 1998 el ambiente se fue crispando. Hubo numerosos choques de la policía serbia con los nacionalistas albaneses, cosa que empujó a muchos albaneses a la violencia que acabaría marginando a los líderes más moderados del nacionalismo tomando así protagonismo el Ejército para la Liberación de Kosovo (UÇK).

Símbolo del Ejército para la Liberación de Kosovo (Wikimedia).

Símbolo del Ejército para la Liberación de Kosovo (Wikimedia).

Este grupo no descartaba en ningún momento la violencia y el terrorismo para conseguir sus fines, de hecho, el grupo ha sido relacionado con los atentados del 11-S y el yihadismo. En 1997 empieza a conquistar pueblos y pequeñas zonas fronterizas con Macedonia, país que también cuenta con etnia albanesa entre su población. La represión serbia se intensifica y comienzan campañas de limpieza étnica contra los albano- kosovares. Para 1998 el UÇK tiene sus choques con el ejército serbio, la situación es insostenible. La guerra se generaliza y Serbia empieza a mandar más efectivos y los atentados aumentan en la región. Miles de albano-kosovares se refugian en Albania. Ante esta situación se permite la entrada de la Organización para la Seguridad y Cooperación Europeas (OSCE) y 1400 observadores acudieron a la zona con el fin de verificar un acuerdo para retirar efectivos serbios y un cese de los guerrilleros albaneses.

A estas conversaciones para un acuerdo se le llamó Conferencia de Rambouillet. A ella asistieron representantes de Yugoslavia, de las etnias albanesas y Javier Solana como Secretario General de la OTAN. Solana admitiría que si fracasaban las conversaciones la OTAN atacaría Yugoslavia. El acuerdo de paz era en realidad un ultimátum de la OTAN. En este, entre otras cosas, se les exigía dar el grado de autonomía a Kosovo y la retirada del ejército donde entraría la OTAN para pacificar la zona, donde tras este proceso tendrían la oportunidad de independizarse si así lo deseaban. Milosevic se negó a aceptar estas condiciones. Tras esto, la OTAN decide intervenir en la región de Kosovo el 24 de marzo de 1999. Milosevic ante el ataque de la OTAN ordena la limpieza étnica. Hay que tener en cuenta que las cifras de limpieza y represión ya eran altas. Según el Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) eran de unos 850.000 albaneses que habían sido obligados a huir y unos 30.000 que habían sido ejecutados, cifras que comprendían desde el período 1992-1994.

Reacción internacional

La reacción internacional reflejó cierto enfrentamiento. El Consejo de Seguridad de la ONU tuvo sus desencuentros. Rusia intentaría condenar la intervención de la OTAN, pero sólo consiguió arrastrar los votos de China y Namibia. Kofi Annan, Secretario General de la ONU diría «los acontecimientos, la limpieza étnica han provocado un sentimiento universal de indignación».

Sitios de Kosovo y el sur de Serbia donde la OTAN bombardeó con munición prohibida de uranio empobrecido (Wikimedia).

Sitios de Kosovo y el sur de Serbia donde la OTAN bombardeó con munición prohibida de uranio empobrecido (Wikimedia).

Javier Solana diría en mayo de 1999 que a pesar de todos los riesgos internacionales no se echaron atrás por tres motivos: Primero, para detener la tragedia humana, la OTAN no podía tan sólo mirar a otro lado. Una intervención previa sería además menos costosa, lección aprendida de Bosnia. En segundo lugar, todas las opciones quedaron agotadas antes de la acción militar y por último para evitar una mayor desestabilización en los Balcanes.

El intelectual Neil Faulkner diría que los motivos que realmente tenían las grandes potencias occidentales en este conflicto eran otros, el motivo real sería para él el de imponer un nuevo orden mundial, el neoliberalismo, que se opondría a cualquier tipo de economía capitalista gestionada por el estado. Basa su principal argumento en este discurso que dio Tony Blair, primer ministro británico, durante la guerra de Kosovo en una conferencia en el Club Económico de Chicago: «Ahora todos somos internacionalistas […] Si queremos prosperar no nos podemos negar a participar en los mercados globales […] Si queremos seguridad no podemos dar la espalda a los conflictos y la violación de los derechos humanos en otros países. Estamos siendo testigos del comienzo de una nueva doctrina de la comunidad internacional […] Ni los mercados financieros globales, ni el medio ambiente global, ni las cuestiones del desarme y la seguridad global se pueden resolver sin una intensa cooperación internacional».

También James Petras, profesor de Ética Política de la Universidad de Binghamton (EE.UU) diría en 1999 para el diario El Mundo: «La guerra en Yugoslavia sólo puede entenderse como parte de una extensión generalizada del poder de EE.UU. Su ofensiva para destruir cualquier competidor en la lucha por el poder es incontenible, ahora que Washington es la única potencia mundial».

Tras la guerra

La guerra terminó en junio de 1999, ésta dejó tras de sí un número estimado de 12.000 bajas. Numerosos desplazados volvieron tras la guerra a Kosovo pero las cifras de refugiados serbios ascendían a 250.000 según la Cruz Roja yugoslava, es decir, la población serbia de Kosovo se redujo aún más. Además, hoy día aún hay alrededor de 2000 personas desaparecidas debido al conflicto (dato de 2011). Aunque formó parte de la República Federal de Yugoslavia, coloquialmente conocida como Serbia y Montenegro, desde el final de la guerra la región de Kosovo estuvo controlada por la OTAN y la Misión de Administración Provisional de las Naciones Unidas de Kosovo por mandato del Consejo de Seguridad. En 2006 la región de Montenegro se independiza. Tras varios años de disputas y negociaciones, Kosovo declara su independencia un 17 de febrero de 2008. Una declaración aceptada por unos 110 países en la que se encuentra la mayoría de la Unión Europea. Los países que no reconocen a Kosovo como estado soberano son: Serbia, Rusia, China, España, la mayoría de países de América Latina, la mayoría de Asia y de África. Se debatió sobre la legalidad de la independencia, pero en 2010 el Tribunal Internacional de Justicia dictaminó que la independencia no violó la ley. Este reconocimiento supone un precedente para los estados que cuentan con movimientos independentistas.

Bandera de Kosovo (Wikimedia).

Por otro lado, la zona norte con fuerte presencia serbia no reconoció la independencia y es desde aquel momento administrada por la Asamblea Comunitaria de Kosovo y Metohija. Desde entonces los serbios se encuentran en minoría y se denuncia constantemente la persecución que se les hace a ellos y al cristianismo en Kosovo, cosa debida también al extremismo religioso que no para de crecer entre los musulmanes del país. Desde 2013 Serbia mantiene relaciones bilaterales con Kosovo aunque sigue sin reconocerlo como estado.

La realidad hoy en Kosovo es que las tropas de la OTAN no se han retirado y en 14 años no se ha regenerado como para ser un estado total, hay un verdadero éxodo por la falta de trabajo y es por lo que algunos denominan a Kosovo como estado fallido, como puede ser el caso de Libia.

Como conclusión podemos decir que los conflictos entre etnias siguen a pesar de todas las guerras que disolvieron la antigua Yugoslavia, en la que no sólo murió el proyecto socialista sino también el de la idea de un estado en el que pudiesen convivir todos los eslavos del sur a pesar de sus diferencias sustanciales. A día de hoy la paz entre serbios y albano-kosovares sigue siendo difícil de alcanzar.

Para saber más:

Barbería, J. L. (1999). «Solana advierte de que la OTAN atacará ‘’muy pronto’’ si fracasan las negociaciones sobre Kosovo» El País. España. Disponible en: http://elpais.com/articulo/internacional/SOLANA_MADARIAGA/_JAVIER/MILOSEVIC/_SLOBODAN/YUGOSLAVIA/KOSOVO/UNION_EUROPEA/UNION_EUROPEA/ALEMANIA/YUGOSLAVIA/ALEMANIA/UNION_SOVIETICA/elpepiint/19990219elpepiint_6/Tes

Instituto CEU de Estudios Históricos (2015). «Persecución de cristianos en Kosovo». Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=o38U1tLozPg

Judah, T. (2007). «Kosovo: desde Rusia con amor…» Real Instituto Elcano. España. Disponible en: http://realinstitutoelcano.org/wps/portal/!ut/p/a0/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfGjzOKNg318fEKcHX1NTZz9QgKNXI0NDSBAvyDbUREAbg0Kqw!!/?WCM_PORTLET=PC_Z7_3SLLLTCAM54CNTQ27F30000000000000_WCM&WCM_GLOBAL_CONTEXT=/wps/wcm/connect/elcano/elcano_es/zonas_es/ari+88-2007

Malcom, N. (1998). Kosovo, a short History, Macmillan, London.

Ramírez, M. (2010). «Kosovo no violó la ley al declarar unilateralmente su independencia», El Mundo. España. Disponible en: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/07/22/internacional/1279807784.html

RT en Español (2015). «El éxodo de Kosovo» Documental disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=IqkAOlVQOQQ&t=1131s

Acerca del autor

Sergio F. Uceda

Estudiante de Historia en la Universidad de Sevilla.

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