Jutlandia: la mayor batalla naval de la Primera Guerra Mundial

Entre los días 31 de mayo y 1 de junio de 1916 se desarrolló una batalla naval entre la armada británica y la alemana, conocida como la Batalla de Jutlandia. El enfrentamiento se produjo unos 97 kilómetros frente a las costas danesas de Jutlandia. Ésta fue la mayor confrontación militar en el mar de toda la Primera Guerra Mundial. Hasta esa fecha, ambos ejércitos habían mantenido encuentros mucho menores.

Fotografía del HMS Invincible, hundido en la Batalla de Jutlandia (Wikimedia).
Fotografía del HMS Invincible, hundido en la Batalla de Jutlandia (Wikimedia).

La inteligencia naval británica avisó a los almirantes John Jellicoe y David Beatty que el almirante alemán Reinhard Scheer había partido con la Flota Alemana de Alta Mar. David Beatty observó una flota alemana con una cantidad de efectivos similar a la suya —él comandaba una fuerza de exploración formada principalmente por cruceros de batalla— y decidió perseguirlos para entablar batalla. Los alemanes trataban, como parte de su estrategia, atraer a una parte de la flota enemiga hasta el grueso de la suya para vencerlos. Precisamente este fue lo que hizo, y Beatty se encontró con la flota principal alemana.

En este primer enfrentamiento, las bajas británicas fueron notables, y Beatty decidió regresar donde se encontraban las fuerzas de su compañero el almirante Jellicoe. Los alemanes les seguían los talones y, dos horas después del primer combate, se enfrentaron las flotas principales de los británicos y los alemanes. Tras varias horas de combate, los británicos parecían tener ventaja, y Scheer decidió replegar a su flota. Sin embargo, los barcos de la Royal Navy se habían dispuesto de tal manera que estaban entre la flota alemana y los puertos a los que querían llegar. En ese momento difícil, Scheer tomó la decisión de que sus torpederos cargaran contra la flota británica para abrir una brecha a través de la que huir.

En este momento de la batalla, el almirante Jellicoe tomó la decisión de retirarse, probablemente debido a que pensaba que los ataques de torpedos podían hacer mucho daño a su flota. Por esta razón, la mayor batalla naval de la Primera Guerra Mundial terminó sin un vencedor claro. Ambos se llamaron vencedores. Los alemanes porque causaron más bajas de las recibidas (6.000 soldados frente a 2.500, 14 naves frente a 11). Los británicos porque mantuvieron el control del Mar del Norte.

Aunque ambos combatientes se afirmaron como los victoriosos de la Batalla de Jutlandia, la historiografía considera que realmente a nivel estratégico la victoria fue para Reino Unido, pues el mantenimiento del control en esa zona de gran importancia para el abastecimiento alemán supuso que el bloqueo que los aliados realizaban a Alemania permaneciera. Romperlo era una de los principales objetivos de los altos mandos militares de Alemania. Por esta razón, continuaron con la guerra submarina, que tantas dificultades ocasionaron a los británicos —y que fue uno de los factores que provocaron la entrada en la guerra de Estados Unidos—, pero mantuvieron a los barcos alemanes en puerto, debido a que no tenían la capacidad necesaria como para derrotar a la Royal Navy.

Fuentes

Jutland, Battle of. (2013). Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Deluxe Edition. Chicago: Encyclopædia Britannica.

De la Torre Gómez, H. (2014). Historia Contemporánea (1914-1989). Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces, p. 27.

Dejar respuesta

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

(Spamcheck Enabled)