Diario de Tanya Sávicheva.
Diario de Tanya Sávicheva.

Tanya Sávicheva y su diario

El diario de Tanya Sávicheva no recopilaba información de lo que iba sucediendo cada día, ni con tanto detalle como el de Ana Frank. El valor del diario reside en que fue anotando los fallecimientos de los miembros de su familia, hasta que todos habían muerto menos ella.

Para los historiadores, el estudio de la guerra y otras catástrofes humanas y naturales es algo muy habitual. A pesar de que algo tan desolador se convierta en cotidiano, la empatía muchas veces lanza sus resortes. En este caso, se da al conocer la historia de Tanya Sávicheva. Es inevitable, aunque ya llega al nivel de cliché, comparar a Tanya con Ana Frank. Si la primera escribió su famoso diario en Ámsterdam, la segunda lo hizo desde el sitio de Leningrado.

Antiaéreos vigilando el cielo de Leningrado (Wikimedia).
Antiaéreos vigilando el cielo de Leningrado (Wikimedia).

Pongámonos en contexto. Leningrado, antes llamada San Petersburgo y Petrogrado, fue sitiada en 1941 por las tropas dirigidas por el mariscal de campo alemán Wilhelm Ritter von Leeb. El asedio a la ciudad duró casi 900 días, y algunas cifras apuntan que el número total de fallecidos fue de más de un millón y medio de personas, aunque la cantidad oficial es 700.000 muertos. A finales de 1941 se estableció un corredor por encima del lago helado Ládoga para abastecer, aunque fuera de manera muy racionada, de alimentos a la ciudad. Sin embargo, este esfuerzo no detuvo la hambruna que, sumada a frío invernal de la URSS —ese año las temperaturas llegaron a los 30º bajo cero— provocaron la desesperación entre los habitantes de Leningrado.

Hay documentados casos de canibalismo entre la población. También se conoce que los alemanes, cocinaban platos humeantes de manera que el olor pudiera llegar a los sitiados. Por su parte, los habitantes de Leningrado ocultaron con redes los edificios más relevantes para salvarlos de los bombardeos. Además, los soviéticos colocaron cargas explosivas en todo el subsuelo de la ciudad para hacerlas explotar si la ciudad caía. También intentaban que en el exterior pareciera que no se vivía una situación desesperante en Leningrado, de manera que hacían sonar grabaciones de tranvías u otros ruidos cotidianos. También habría que destacar que durante el aislamiento de Leningrado Shostakóvic compuso la Sinfonía nº 7, que escribió en honor a los resistentes habitantes de la ciudad. Fue emitida a todo el mundo en 1942 y fue un notable éxito.

Diario de Tanya Sávicheva.
Diario de Tanya Sávicheva.

En este caos encontramos a la familia Sávichev. Eran humildes: el padre de familia era panadero y la madre costurera. Tanya, protagonista de esta historia era la pequeña de sus hermanos. Tenía sólo 11 años cuando comenzó el sitio. Todos permanecieron en la ciudad menos su hermano Mijaíl, que se había marchado. Sin excepción, los miembros de la familia servían al ejército. Un día, una de las hermanas de Tanya, Nina, no regresó del trabajo. Todos pensaron que había muerto, aunque en realidad había sido evacuada. En cualquier caso, para los Sávichev supuso la primera pérdida familiar. La madre de Tanya, Mariya, le regaló un cuaderno que había pertenecido a Nina. Ahí fue donde redactó su diario.

No sabría decir si el diario se puede calificar como tal. En él no recopilaba información de lo que iba sucediendo cada día, ni con tanto detalle como el de Ana Frank. Sin embargo, el valor del diario reside en que fue anotando los fallecimientos de los miembros de su familia, hasta que todos habían muerto menos ella. Así, el día 28 de diciembre de 1941 murió su hermana Zhenia. El 25 de enero de 1942 su abuela. El 17 de marzo su hermano Leka. Su tío Vasia murió el 13 de abril. Su tío Lesha el 10 de mayo. El 13 de mayo murió su madre. Cada una de estas muertes está escrita en una página diferente de la libreta. Anotaba la fecha y la hora, además de quién se trataba. Además de estas seis páginas, hay sólo hay tres más. En la primera escribió: «Los Sávichev murieron». En la segunda: «Murieron todos». Y en la tercera: «Sólo quedó Tanya».

Tanya fue evacuada junto con otros niños a Kransi Bor, aunque no sobrevivió a la guerra. Murió en 1944. Sin embargo, este diario fue utilizado como prueba en los Juicios de Núremberg, y conmocionó a la comunidad internacional por ser capaz de transmitir con muy pocas palabras la angustia y el dolor que tuvieron que soportar los rusos que habitaban en Leningrado durante estos 900 días de cerco.

Escrito por
Álvaro López Franco

Editor y director de Descubrir la Historia. Periodista. Doctorando en la Universidad de Málaga. Investigo sobre Historia de la Comunicación Social e Historia Contemporánea.

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