Inicio Divulgación El bandolerismo de los desterrados: los monfíes

El bandolerismo de los desterrados: los monfíes

Los monfíes del siglo XVI tenían su origen en la no aceptación de la conversión al cristianismo o, en su caso, a vivir bajo el mando de las normas de los nuevos gobernantes católicos.

Paisaje rondeño (Wikimedia).
Paisaje rondeño (Wikimedia).

El avance de los Reyes Católicos en su conquista de la península ibérica hizo que consideraran que la actual provincia de Málaga era una de las claves para culminar con éxito su campaña. Simularon un ataque a la capital después de la conquista de Coín o Cártama, como estrategia para que Ronda acudiera en su auxilio y enviar los ejércitos castellanos a la toma de esta ciudad tan estratégica. Así sucedió, y la burguesía de Ronda negoció para salvar sus vidas, ante la ausencia de protección más que las murallas y el propio Tajo, que en otras circunstancias podrían hacer la ciudad prácticamente inexpugnable.

En ese contexto los reyes castellanos tuvieron que establecer unas nuevas reglas, no sólo en el ámbito social, sino en el económico. Se hizo, al igual que sucedió en otros lugares como la propia Málaga, a través de repartimentos de tierras entre los nuevos colonos cristianos. En las capitulaciones de Granada tras su conquista en 1492, los Reyes Católicos fueron menos severos que en las primeras conquistas de la zona occidental del reino nazarí. En este caso, se prohibía que los habitantes de Ronda salieran del entorno delimitado por la urbe y sus montañas, bajo pena de esclavitud. Sin embargo, la realidad es que muchos rondeños emigraron a Málaga, otros se desplazaron hasta Sevilla y, finalmente, muchos se marcharon de la península con rumbo a África. En los que se quedaron podríamos encontrar el origen del bandolerismo que se dio en el siglo XVI en el entorno de Andalucía y, en este caso, concretamente en el caso de Ronda y su serranía.

El bandolerismo está caracterizado de manera general como un movimiento romántico, de oposición al poder, supervivencia y dificultades propiciadas por la desigualdad y por un entorno político corrupto. En el caso del bandolerismo del siglo XVI llevado a cabo por moriscos en la región de Andalucía no parece tan clara su identificación romántica. A estos bandoleros se les conoce como monfíes, derivado de una palabra árabe que viene a significar «hombre desterrado». Ser desterrado supone ser expulsado de la tierra en la que resides, y es lo que pasaba precisamente a estos salteadores, que vivían al margen de la ley desde la conquista de las tierras donde vivían por los Reyes Católicos. Sin embargo, mientras los católicos los consideraban «fugitivos de la justicia», los historiadores musulmanes los distinguían como luchadores contra un enemigo opresor, ya que sólo atacaban a cristianos. Asimismo, los monfíes servían como informadores a los piratas, y entre ambos colectivos existía una relación de apoyo mutuo.

'Los Monfíes de las Alpujarras' (1859) de Manuel Fernández y González (Wikimedia).
‘Los Monfíes de las Alpujarras’ (1859) de Manuel Fernández y González (Wikimedia).

En cualquier caso, este bandolerismo estaba provocado, como sucedía en épocas posteriores, por marginados. La diferencia es que los monfíes del siglo XVI tenían su origen en la no aceptación de la conversión al cristianismo o, en su caso, a vivir bajo el mando de las normas de los nuevos gobernantes católicos. También los monfíes participaron en los enfrentamientos en Las Alpujarras (Granada) entre 1568 y 1571, disminuyendo en este caso su actividad delictiva para integrarse en las fuerzas de los insurrectos. En todo caso, el esquema de combate llevado a cabo en esta rebelión fue el de la guerrilla, tan habitual en la actividad monfí.

El bandolerismo de los monfíes llamó la atención de las autoridades, por supuesto. La Inquisición visitó, por ejemplo, varias veces Ronda con este fin. Los caminos eran prácticamente propiedad de los monfíes, y para desplazarse las autoridades debían ir salvaguardadas por grupos de personas armadas.

La dificultad para hacer desaparecer a los monfíes, especialmente en lugares tan difíciles de controlar como la serranía de Ronda —que, en los siglos XVIII y XIX destacaría, también por el bandolerismo e inspirarían personajes novelescos— se procedió a medidas alternativas como la negociación para integrarlos de nuevo en la sociedad. Pero el bandolerismo andaluz vio reducida su actividad a finales el siglo XVI gracias a dos factores. El primero fue, precisamente, la reintegración de los bandoleros. El segundo, y fundamental para algunos autores, sería la dificultad que encontraban en esta época para encontrar apoyos en la sociedad entre los moriscos, que habían sido expulsados de esta zona paulatinamente.

Los monfíes desaparecerían para siempre con la expulsión de los moriscos en 1609. Su carácter diferenciado del de los bandoleros de siglos posteriores es algo a destacar, porque no sólo buscaban subsistir en un entorno de miseria —o enriquecerse como algunos pretendían—, sino combatir a lo que consideraban un enemigo que les había desplazado de su lugar natural.

Para saber más:

Gil Sanjuán, J. (1991). «Disidentes y marginados de la Serranía de Ronda en el tránsito a los tiempos modernos». Baética: Estudios de arte, geografía e historia, (13), 227-240. Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/95242.pdf

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

(Spamcheck Enabled)