Disturbios durante el funeral de los 5 obreros asesinados por la policía el 3 de marzo de 1976.
Disturbios durante el funeral de los 5 obreros asesinados por la policía el 3 de marzo de 1976.

Los viejos buenos tiempos: la transición

En éste último artículo de la serie de los «viejos buenos tiempos» abordaré el último de los grandes mitos de nuestro pasado: la transición democrática.

Muchas veces definido como «modélico», este período ha sido considerado como un ejemplo ideal de transición de la dictadura a la democracia, consistente en el pacto entre gobierno y oposición, que constituyó un camino pacífico a la libertad, exceptuando el 23-F.

La inmensa mayoría de los programas de televisión, cine y series de a partir de los años 90 (como Cuéntame cómo pasó) no han hecho más que reforzar este mensaje sacralizando a los protagonistas del período (sobre todo a Suárez y a Juan Carlos I). ¿Pero, que pasó realmente esos años?

Momento de la coronación, el 22 de noviembre de 1975.
Momento de la coronación, el 22 de noviembre de 1975.

Con la muerte del dictador Francisco Franco el 20 de noviembre de 1975 se abrió un proceso incierto, en el que no había seguridad de que España pudiera seguir siendo una dictadura aún después de su muerte (como ha ocurrido en otros países como Arabia Saudí).

Lo cierto es que la monarquía fue el continuador lógico y sostén del régimen durante los primeros años tras la muerte del dictador. Ya siendo sucesor de Franco desde 1969, Juan Carlos I asumió pomposamente la jefatura del estado, siendo coronado rey dos días después.

Durante 1976, el gobierno, presidido por Arias Navarro, trató de continuar invariable, reprimiendo sin ceder ante las numerosas protestas que se estaban desarrollando.

Disturbios durante el funeral de los 5 obreros asesinados por la policía el 3 de marzo de 1976.
Disturbios durante el funeral de los 5 obreros asesinados por la policía el 3 de marzo de 1976.

A fines de 1976 se produjo un cambio de gobierno. Suárez llegó al poder nombrado por el rey, e inició un proceso para llegar a un pacto con diferentes partidos políticos que se encontraban en la clandestinidad (que duró hasta el referéndum de la constitución de 1978). Con dichos partidos se llegó a un acuerdo: libertad y democracia a cambio de reconocimiento de la monarquía y la renuncia a juzgar los crímenes cometidos durante el régimen.

Dicha renuncia se justificó como necesaria para liberar a los presos políticos del franquismo, pero su equiparación con las actuaciones y fusilamientos realizados durante la dictadura hace que sea similar a las leyes de punto final de países como Argentina.

Cartel argentino en protesta contra dicha ley.
Cartel argentino en protesta contra dicha ley.

¿Podría haberse iniciado la transición a la democracia de otra forma? Los procesos de otros países del mundo parecen indicar la posibilidad de una transición que implique juicios y condenas a la dictadura (en Argentina se llegó a condenar a Videla a cadena perpetua).

El resto del proceso no estuvo exento de tensiones; hasta 1981 hubo numerosas protestas, asesinatos políticos (como el de 5 abogados en Madrid en 1977) y detenciones que no concuerdan con el espíritu de la transición al que se apela actualmente.

Dichos actos violentos fueron tratados de forma desigual. Mientras que los asesinatos cometidos por grupos terroristas de izquierda fueron duramente perseguidos (como los de ETA y el GRAPO) los crímenes cometidos los grupos de extrema derecha y policías fueron condenados a penas muy bajas, contando con apoyos descarados de parte del ejército.

A este respecto, resultan reseñables dos casos. El llamado Caso Almería, en el que en mayo de 1981, 3 agentes de la guardia civil torturaron a 3 jóvenes en Almería, mutilando y quemando posteriormente los cuerpos. El principal acusado, un teniente de la Guardia Civil, obtuvo el tercer grado al cabo de 3 años a pesar de ser condenado a 24. Los familiares de los jóvenes han solicitado ser reconocidos como víctimas del terrorismo sin éxito. Su abogado fue amenazado de muerte en numerosas ocasiones. Y el 23-F, un intento serio de dar un golpe de estado del que hay tentativas al menos desde 1978, incluyendo declaraciones de generales en prensa.

Entrevista de 1979 al futuro golpista Milans del Bosch.
Entrevista de 1979 al futuro golpista Milans del Bosch.

Las condenas fueron sorprendentemente leves, con solo 3 condenas a 30 años de prisión, quedando en libertad el último de sus condenados (Antonio Tejero) en 1996.

En conclusión podría decirse que la llamada transición fue un periodo muy convulso, muy alejado del camino de rosas que se ha dicho en los medios. Y resulta un periodo que debería ser estudiado con crítica, para no caer en idealismos ni en mentiras.

Ampliación:

A pesar de lo que se pueda pensar, no faltan casos de censura durante los primeros años de la democracia, todos ellos contra películas o hechos críticos con el poder.

Especialmente flagrantes fueron los casos de la película El crimen de Cuenca (censurada en 1979) o el documental Rocío, censurado aún hoy en nuestro país por el tribunal supremo en 1984. El documental contenía acusaciones claras de asesinatos durante la Guerra Civil. Un juez del tribunal supremo llegó a decir: «es indispensable inhumar y olvidar si se quiere que los sobrevivientes y las generaciones posteriores a la contienda convivan pacífica, armónica y conciliadamente, no siendo atinado avivar los rescoldos de esa lucha para despertar rencores, odios y resentimientos adormecidos por el paso del tiempo».

El documental íntegro se puede ver en este enlace de Youtube:

Escrito por
Jokin Mugica Regueiro

Licenciado en Historia y en Antropología social y cultural. Interesado en historia actual (siglos XX y XXI), especialmente la historia social y otras culturas diferentes a la europea.

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