Reseñas

Los surcos del azar

A pesar del tiempo transcurrido y lo mucho que la historiografía ha avanzado con respecto al estudio de la Guerra Civil Española, este tema no dejar de ser en nuestros días un motivo de disputas y controversias, fundamentalmente por el uso político e ideológico que de ella se ha venido haciendo durante tantos y tantos años.

No trato con este artículo de echar más leña al fuego o entrar en debates que hoy tienen más que ver con intereses políticos particulares que con el compromiso que como historiadores tenemos con esta parte ciertamente trágica, aunque no por ello menos importante, de nuestra historia. Y en este sentido, creemos que resulta esencial para la sociedad no dejar que las consecuencias de la guerra caigan en el olvido. Por supuesto que resulta doloroso revivir las heridas que el conflicto dejó en uno y otro bando, pero más que ello, creo que nuestro deber como ciudadanos conscientes de su pasado y consecuentes con el papel que en el futuro afrontarán pasa por rescatar de las garras del olvido esta parcela de nuestra memoria.

13249266905_3b75eeba14_hEn esta línea podría enmarcarse la obra que hoy me gustaría recomendaros, un cómic que se adentra en las profundidades de la posguerra y el papel desempeñado por aquellas personas que tuvieron que abandonar España tras su desenlace, pero que lo hace además desde una perspectiva muy humana, enfocando el contexto desde el punto de vista de uno de sus muchos protagonistas. Bajo el título Los surcos del azar, (referencia a un magistral cita de don Antonio Machado), el valenciano Paco Roca nos cuenta la historia de Miguel Ruiz, republicano exiliado en Francia que vivió la experiencia de los campos de trabajo en el Norte de África y que jugó un importante papel en la liberación de París durante la Segunda Guerra Mundial como miembro de la 9ª Compañía de la 2ª División Blindada de la Francia Libre.

Un trabajo muy bien documentado y en el que el historiador Robert S. Coale llevaría a cabo una gran labor como asesor de Roca, periodista de profesión pero ajeno al mundo de la Historia militar. Gracias a ello pudo narrar con mayor precisión cómo Miguel y los demás protagonistas de la historia veían la batalla, cuyo conocimiento se limitaba a lo que tenía alrededor, careciendo de esa perspectiva amplia que en las películas bélicas se suele dar por supuesta. A ello hay que añadir el gran trabajo de investigación del propio Roca, que se puso en contacto con los pocos supervivientes de la 9ª División, al tiempo que dedicó gran cantidad de horas a leer las obras históricas más importantes de este periodo.

La Nueve desfilando por los Campos Elíseos

La Nueve desfilando por los Campos Elíseos

A través de su relato, un anciano Miguel Ruiz cuenta al periodista, también presente en las viñetas, el transcurrir de aquellos años desde que abandona España hasta que acaba formando parte de la Nueve y combatiendo contra el fascismo. En ella veremos desfilar a toda una cohorte de personajes reales e históricos tan importantes como Leclerc, De Gaulle o el propio Machado, a lo largo de un camino lleno de vicisitudes, pesares y sufrimientos tan reales como los que debieron vivir Miguel y todos los exiliados de esta y otras muchas guerras. Pero también un camino de esperanza, de superación y de gestas prodigiosas. En definitiva, una historia que merece la pena ser recordada y que nos muestra las cicatrices imborrables que la guerra deja en el alma de todas y cada una de sus víctimas.

Esta historia constituye un excelente testimonio acerca de lo mucho que la historia oral y las historias individuales de estos protagonistas anónimos pueden contarnos. Obviamente, no defendemos con ello una historia partidista ni centrada únicamente en un punto de vista, pero sí creemos que al tiempo que dedicamos nuestros esfuerzos a elaborar un relato riguroso y objetivo de lo que sucedió en el pasado, conviene escuchar las vivencias de personas como Miguel para reflexionar sobre cuestiones tan trascendentales como el duro revés que supone una guerra para todos y cada uno de quienes tiene la desgracia de vivirla. Porque al fin y al cabo, la guerra y la violencia siempre dejan derrotados, sean del bando que sean, y eso es algo que nunca deberíamos olvidar.

Acerca del autor

Miguel Vega Carrasco

Licenciado en Historia y Máster en Historia del Mundo.

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