Divulgación

La enseñanza de la historia en primaria desde la Segunda República

¿Han evolucionado los libros de texto desde la Segunda República hasta la actualidad? Formular esta pregunta parece, cuanto menos, atrevido. Pero es lo que se cuestiona Manuel Hidalgo Herrera, de la Universidad de Huelva, en un artículo publicado en Clío. History and History teaching. Se plantea un análisis de la Edad Media peninsular en cinco manuales escolares correspondientes a los cursos ubicados entre los 10 y 12 años de edad, lo que hoy sería la última etapa de la Educación Primaria.

La muestra de este trabajo la conforman manuales de la Segunda República, el Franquismo y el periodo democrático y constitucional. Esta última fase la divide en tres: la EGB, la LOGSE y la actual LOE. Los manuales escogidos son los más representativos atendiendo a su volumen de ventas. Son la Enciclopedia Dalmáu Carles (1935), La Enciclopedia Álvarez (1965), 5º Sociales EGB Proyecto «Alerce» (1986), Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural de Andalucía (1996) y Conocimiento del Medio «Deja huella» Andalucía (2008). Su metodología está planificada atendiendo a diferentes técnicas de recogida de datos y taxonomías elaborados por diferentes referencias del ámbito académico.

Los resultados, que es lo que realmente queremos divulgar con este texto, son diversos y muy interesantes. Por ejemplo, en las tablas anexas del informe se aprecia que la finalidad que perseguían los manuales de la Segunda República y del Franquismo era adoctrinante y academicista, mientras que los posteriores solo academicista. Respecto a la complejidad de las actividades, en todos es baja a excepción del de la Segunda República, que tiene algunos de dificultad media. De ninguno de los manuales se puede hacer una evaluación formativa y cualitativa.

También resulta interesante el nombre que se da al periodo comprendido entre el año 711 y 1492. Durante la Segunda República se le llamó tanto «reconquista» como «guerra de independencia». La palabra «reconquista» continúa como único apelativo durante el Franquismo. Pero, sin embargo, la llegada de la democracia provoca la sustitución de esta palabra por varias: «conquista», «lucha» y «guerra», pero con la llegada de la LOE se regresa al único término de «reconquista». También se aplica un análisis de este periodo desde el bando cristiano en todos los periodos menos en el de la LOGSE, que también se abordó desde el musulmán.

Las características que se dan al pueblo musulmán en el manual de la Segunda República son: violentos y envidiosos. En el Franquismo se abre más el abanico: fingidos, alucinados, fanáticos e invasores. Ya en el periodo democrático se caracteriza al pueblo árabe como culto y avanzado, mientras que en la LOE se eliminarían los adjetivos. El territorio en el que habitaban los musulmanes se nombró como «España cristiana» tanto en la Segunda República como en el Franquismo, y en la democracia se pasó a la denominación de al-Ándalus.

Un extracto significativo de la visión de los árabes en la Enciclopedia Álvarez es el siguiente:

«Así era Arabia y así vivían los árabes. Pero un día apareció entre ellos un alucinado llamado Mahoma, que les predicó una nueva religión, y todo cambió por completo, pues fanatizados por sus predicciones, olvidaron rencillas y comenzaron la guerra santa contra los que ellos llamaban infieles».

Este tipo de investigación es necesaria para abordar la enseñanza de la historia desde una perspectiva crítica. En el análisis de los resultados que realiza su autor identifica que no ha habido muchos cambios en la función del profesorado, la finalidad de las actividades y también la evaluación del alumnado. Plantea que no es la manera adecuada de trabajar en las aulas de primaria, aunque no descarta el libro de texto como material a utilizar el en aula, pero de manera conjunta con otro tipo de recursos.

El autor propone que los materiales curriculares deben poner el foco en fomentar la capacidad intelectual e investigativa del alumnado y tener en cuenta sus particularidades. Los docentes trabajan, normalmente, con el mismo material con independencia de las características de los estudiantes, y en muchos casos no es por falta de interés, sino por escasez de tiempo o de formación.

Realiza toda una propuesta educativa, basada en los preceptos de varios autores, y que va encaminada a que a través de la historia —y su enseñanza es clave desde etapas infantiles y juveniles— se puedan comprender los problemas del presente.

Fuente

Hidalgo Herrera, M. (2014). «¿Han evolucionado los libros de texto? Análisis comparativo del Medievo en manuales escolares del siglo XX y XXI». En Clío. History and History teaching, 40. Disponible en: http://clio.rediris.es/n40/articulos/Hidalgo2014.pdf

Acerca del autor

Álvaro López Franco

Director de Descubrir la Historia. Periodista. Doctorando en la Universidad de Málaga. Investigo sobre Historia de la Comunicación Social e Historia Contemporánea.

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