Divulgación

Cuando las personas eran ganado

    Anuncio de subasta de esclavos en Georgia (EEUU) a mediados del siglo XIX.

Anuncio de subasta de esclavos en Georgia (EEUU) a mediados del siglo XIX.

Cuando hablamos de esclavitud, la mayoría de la gente piensa en épocas muy antiguas, sobre todo en el Imperio Romano, recordando imágenes como la de la famosa película Espartaco con Kirk Douglas enfrentándose a sus dueños para luchar por su libertad. A la mayoría de los lectores les parecería inadmisible que un ser humano pudiera ser propietario de otro.

Esta forma de ver el mundo no está tan alejada de nosotros como nos gustaría, ya que ha sido justificada por gran cantidad de filósofos que son considerados como pioneros de nuestra civilización como Aristóteles o San Agustín de Hipona (que llegó a afirmar que era obra de Dios y que oponerse a ella era sinónimo de ir contra Él), pero más recientemente por pensadores muy importantes, como el primer presidente de la Restauración Borbónica en España: Cánovas del Castillo, que firmó la abolición de la esclavitud en Cuba en 1880 estando frontalmente en contra, como dijo en una entrevista de 1896:

    Barco de transporte de esclavos a mediados del siglo XIX.

Barco de transporte de esclavos a mediados del siglo XIX.

«Los negros en Cuba son libres; pueden contratar compromisos, trabajar o no trabajar, y creo que la esclavitud era para ellos mucho mejor que esta libertad que sólo han aprovechado para no hacer nada y formar masas de desocupados. Todos quienes conocen a los negros os dirán que en Madagascar, en el Congo, como en Cuba son perezosos, salvajes, inclinados a actuar mal, y que es preciso conducirlos con autoridad y firmeza para obtener algo de ellos. Estos salvajes no tienen otro dueño que sus propios instintos, sus apetitos primitivos».

El que la esclavitud fuera vista como algo normal durante tanto tiempo por tanta gente, nos ha dejado imágenes chocantes como la que preside éste articulo, ya que gracias a la fotografía podemos ver cómo se veía el que hubiera seres humanos que fueran considerados como propiedad privada.

Al ser considerados una propiedad, los esclavos rara vez tenían nombre, y aunque podían obtener la libertad (hay testimonios de afroamericanos libres en los estados esclavistas de EEUU durante el siglo XIX) era muy fácil ser capturado y vendido.

Para comprobar la normalidad con la que se veía la esclavitud, resulta realmente interesante (e impactante) el siguiente cartel.

    Cartel de subasta de esclavos en Kentucky (EEUU) en enero de 1855.

Cartel de subasta de esclavos en Kentucky (EEUU) en enero de 1855.

Como se puede ver en el cartel de venta, no había ningún deseo de ocultar que se era un esclavista: se veía como algo normal e incluso se publicitaban las características de la «mercancía» (separándolos en «machos» y «hembras») aunque el vendedor aclara que los vende porque tiene que irse a vivir a un «estado libre»”. Parece ser que las únicas que tenían un nombre eran las mujeres, probablemente debido a que serian esclavas domésticas.

A pesar de que nos pueda parecer inhumano, estas actitudes y mentalidades (superioridad blanca y racismo) han perdurado hasta hace muy pocos años, habiendo películas abiertamente racistas hasta hace muy poco tiempo (El nacimiento de la Nación de DW Griffith de 1915 es una alegoría racista que alaba al Ku Klux Klan y en El camino de Santa Fe de 1940 se justifica el ahorcamiento de un abolicionista) y tampoco debemos olvidar la segregación que se ha dado hasta hace muy pocos años en países como EEUU y Sudáfrica, que marginaron a poblaciones enteras por el color de su piel.

Aunque nos duela, esta parte de nuestra historia debe ser recordada para que no vuelva a repetirse.

    Sala de espera «solo para blancos» en EEUU durante los años 30.

Sala de espera «solo para blancos» en EEUU durante los años 30.

    Cartel segregacionista de Sudáfrica (en vigor hasta el fin del apartheid en 1992).

Cartel segregacionista de Sudáfrica (en vigor hasta el fin del apartheid en 1992).

Acerca del autor

Jokin Mugica Regueiro

Licenciado en Historia y en Antropología social y cultural. Interesado en historia actual (siglos XX y XXI), especialmente la historia social y otras culturas diferentes a la europea.

2 comentarios

  • Gran aniciativa de la pagina al proponer una visión historica de la historia, que al mirar -criticamente – hacia el pasado, nos aleja de la alienación y instiga el questionamento. Interesante notar la caracteristica ‘legal’ e impasible de los comtemporaneos de la esclavitud, y al se dar cuenta que tu y yo somos parte de la consecuencia de ese pasado, hay que mirar adelante e imaginar el qué queremos cómo consecuencia de nuestro presente. O mejor, questionar las ‘legalidades’ e impasibilidades de nuestra actual sociedad.

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