Divulgación

La polémica sobre el voto femenino

Victoria Kent (Wikimedia).

Victoria Kent (Wikimedia).

Vamos a situarnos en los primeros momentos de la Segunda República española. Las mujeres podían ser elegidas, pero no votar. De hecho, fueron dos mujeres, aunque no eran las únicas personas del parlamento que debatieron al respecto, las que mantuvieron posturas enfrentadas respecto al voto femenino. Al lector que se aproxima por primera vez a este tema le sorprenderá, quizá, saber que ambas mujeres eran de lo que se suele considerar ‘izquierdas’. La primera, defensora de que las mujeres votaran, era Clara Campoamor, del Partido Radical; y la segunda, contraria a que las mujeres votaran, al menos al principio de la República, era Victoria Kent, del Partido Radical Socialista.

Resulta curioso que este debate haya pasado a la historia y se recuerde porque una mujer socialista, Victoria Kent, estuviera en contra de que las mujeres pudieran votar. Sus razones, recogidas en los diarios de sesiones, como la del 1 de octubre de 1931, se basan en la supuesta incapacidad femenina para votar debido a que tradicionalmente se habían mostrado cercana a la iglesia y había mantenido posturas más tradicionales. Esto, siguiendo su argumento, haría que los partidos de izquierdas perdieran votos. Entonces Kent pide que se aplace el voto femenino, lo que en sus palabras no sería injusto, como sí lo sería el condicionamiento de su voto.

Victoria Kent consideraba que la mujer necesitaba «encariñarse» con la República, obtener los frutos educativos de este nuevo Estado, no solo para ellas, sino para sus hijos. De esta manera, según Kent, «la mujer será la más ferviente, la más ardiente defensora de la República».

Clara Campoamor (Wikimedia)

Clara Campoamor (Wikimedia).

Por contra, Clara Campoamor fue el emblema de la defensa del sufragio universal, incluyendo a las mujeres. En la intervención de Campoamor como respuesta a la de Kent, aseguraba ser capaz de percibir la tortura que para Kent debió suponer «negar la capacidad inicial de la mujer». Se hacía preguntas como estas:

«¿No recae sobre ellas [las mujeres] toda la consecuencia de la legislación que se elabora aquí para los dos sexos, pero solamente dirigida y matizada por uno? ¿Cómo puede decirse que la mujer no ha luchado y que necesita una época, largos años de República, para demostrar su capacidad?».

Campoamor también argumentaba que para que las mujeres se implicaran realmente con la República era necesario que se les permitiera votar. Además, no consideraba que se las pudiera acusar de ignorancia porque el número de mujeres analfabetas había disminuido, proporcionalmente, más que el de hombres analfabetos.

Finalmente se aprobó el voto femenino en las mismas condiciones que el masculino, a la edad de 23 años. Se estableció en la Constitución de 1931 en el artículo 36:

«Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de veintitrés años, tendrás los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes».

Esto va apoyado por otros artículos fundamentales como el 9:

«Todos los Municipios de la República serán autónomos en las materias de su competencia y elegirán sus Ayuntamientos por sufragio universal, igual, directo y secreto, salvo cuando funcionen en régimen de Concejo abierto».

Y el 25:

«No podrán ser fundamento de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas. El Estado no reconoce distinciones y títulos nobiliarios».

En definitiva, los debates sobre el voto femenino fueron polémicos y las opiniones fueron diversas entre ideologías cercanas, aunque como ha demostrado la Historia, no identificadas unas con otras. Sería bueno reconocer la figura de Clara Campoamor como defensora del voto femenino y mantener vivo el recuerdo de que existieron divergencias en la izquierda sobre esta cuestión debido, principalmente, a dudas sobre los resultados electorales.

Fuentes

Discurso ante las Cortes sobre el voto femenino. Disponible en: http://www.segundarepublica.com/index.php?opcion=7&id=72

Constitución de 1931. Disponible en: http://www.congreso.es/docu/constituciones/1931/1931_cd.pdf

MONTERDE GARCÍA, J. C. (2010). “Algunos aspectos sobre el voto femenino en la II República Española: debates parlamentarios”. Anuario de la facultad de Derecho. Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3434377.pdf

RAMOS, S. (2014). “Clara Campoamor y Victoria Kent, dos mujeres enfrentadas en la lucha por el voto femenino”. En lainformacion.com. Disponible en: http://noticias.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/historia/clara-campoamor-y-victoria-kent-dos-mujeres-enfrentadas-en-la-lucha-por-el-voto-femenino_pAb7FoMizzMW4KwGvy1In6/

Acerca del autor

Álvaro López Franco

Editor y director de Descubrir la Historia. Periodista. Doctorando en la Universidad de Málaga. Investigo sobre Historia de la Comunicación Social e Historia Contemporánea.

2 comentarios

  • "Sería bueno reconocer la figura de Clara Campoamor como defensora del voto femenino…". Y reconocer la labor de Victoria Kent también, ¿no?

    • En el artículo lo que tratamos de explicar es que Clara Campoamor fue la que defendió que el voto femenino debía permitirse desde el primer momento, y no aplazarlo como proponía Victoria Kent. En cualquier caso, ambas figuras son muy relevantes para la historia política de la España contemporánea.

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