Mapa de Drake del ataque a Cádiz (Wikimedia)
Mapa de Drake del ataque a Cádiz (Wikimedia).

Una nueva visión de la incursión de Francis Drake en Cádiz

Francis Drake fue un personaje controvertido en su tiempo, y hoy en día sigue generando investigaciones y publicaciones que demuestran la complejidad de su figura. O, al menos, de las fuentes que hablan de él. Esto se puede percibir claramente en que las fuentes inglesas y las españolas difieren frontalmente, en tanto que para los españoles Drake fue un pirata y para los ingleses un corsario recompensado por su trabajo a favor de los intereses de la corona británica. En este artículo vamos a centrarnos en una investigación publicada por Alberto Tanturri, de la Università Cattolica del Sacro Cuore de Milán, en la revista Investigaciones históricas de la Universidad de Valladolid.

En él, Tanturri se centra en el ataque dirigido por Francis Drake en el puerto de Cádiz entre los meses de abril y mayo de 1587. El contexto general son los múltiples conflictos sucedidos en la Guerra Anglo-Española (1585 y 1604), motivada por cuestiones económicas, políticas y también religiosas. Esta incursión de Drake en Cádiz es conocida como Expedición de Drake de 1587 y tiene realmente trascendencia debido a los numerosos daños que la flota inglesa provocó a la española.

Sin embargo, documentación inédita hallada en archivos italianos ofrecen una lectura diferente de este episodio que, como afirma Tanturri, abre una divergencia con la lectura consolidada en la historiografía, especialmente anglosajona, sobre este acontecimiento. Su metodología se centra en comparar esta nueva documentación con los testimonios existentes de la parte española y de la inglesa. Se trata de dos documentos que, aunque independientes entre sí, tienen puntos en común. Uno se conserva en el Archivum Romanum Societatis Iesu y el otro en el Archivio di Stato de Florencia.

Sobre estos documentos es importante destacar que fueron escritos por testigos italianos, es decir, que no pertenecían a ninguna de las dos potencias, lo que permite suponer cierta imparcialidad. También esta presunción viene dada porque ambos documentos eran cartas manuscritas enviadas de manera privada a sus destinatarios con el fin de informarles de la situación. Este carácter informativo, y no propagandístico, permite otorgar credibilidad a los textos.

Lo que no se ha podido concretar es la autoría de los documentos, aunque sí se puede considerar que el del primero era cercano a los jesuitas y con cierto vínculo con los españoles. Del segundo documento no se tiene idea de su autor, solo que se trataba de un informador, se desconoce si ocasional o regular, del gobierno de los Médicis.

Mapa de Drake del ataque a Cádiz (Wikimedia)
Mapa de Drake del ataque a Cádiz (Wikimedia).

El autor explica que no se empequeñece el valor simbólico de la incursión y su notable efecto psicológico, pero sí especifica en su investigación que los objetivos militares que se propusieron en esta expedición solo se lograron de manera muy parcial. Para poder establecer si se trata de fuentes solventes para tratar sobre este tema, Tanturri compara la información que contenían ambos textos para buscar diferencias notables. Ambos textos son prácticamente idénticos en los datos que transmiten (número de navíos ingleses, hora de llegada, consecuencias de su incursión, etc.) a excepción de pequeñas diferencias que están suficientemente justificadas y que no parecen tales. Por ejemplo, el primer documento cifra las naves inglesas en 27 y el segundo en 41, pero el segundo incluye en su cuenta, según informa, 14 lanchas, que el primero no toma en consideración.

Por tanto, si nos atenemos a los resultados de la incursión que los documentos exponen, y se compara con los objetivos que se había marcado Drake, y que fueron revelados por cinco ingleses que fueron capturados como prisioneros —prácticamente el único daño recibido por los ingleses—, cabría preguntarse hasta qué punto se cumplieron.

El primer objetivo era saquear la ciudad, algo que no consiguió en esta ocasión. Pero su segundo objetivo también sería cuestionable si fue alcanzado. Se propusieron evitar en lo posible el equipamiento de la armada española en su lucha contra Inglaterra. Los nuevos documentos italianos no lo explican en gran profundidad. Uno de ellos solo dice que Drake se llevó mucho vino, municiones y cargamentos. El otro documento dice que Drake hundió o incendió 22 barcos, entre grandes y pequeños, además de robar numerosos víveres y una gran cantidad de munición.

El autor se detiene en este punto para acudir a la documentación existente, aportada por el propio Drake, en sus despachos escritos al día siguiente de la finalización de su asalto. En ellos habla de 33 barcos hundidos y cuatro capturados. Tanturri considera que las estimaciones realizadas tanto por Drake como por las fuentes ingleses podrían mostrarse interesados. Hay algunas fuentes anónimas españolas o franceses que cifran la destrucción de barcos en 22 o en 19. Oficialmente, los españoles especificaron que 18 navíos fueron quemados o hundidos y 6 capturados. El autor apunta que este documento podría ser el de mayor credibilidad pues estaba destinado a una lectura privada del rey, no dirigida a otro tipo de fin.

Sir Francis Drake retratado por Marcus Gheeraerts el Joven (Wikimedia)
Sir Francis Drake retratado por Marcus Gheeraerts el Joven (Wikimedia).

También en su investigación profundiza en si estos daños se produjeron directamente sobre si los daños ocasionados por Drake recayó solamente sobre barcos españoles o en qué proporción también afecto a naves de otras nacionalidades o, incluso, comerciales. Algunas fuentes señalan que la mayor parte eran barcos de comerciantes, y algunos inclusos cifran que del gasto total provocado por la destrucción de Drake —170.000 ducados— solo 18.000 ducados fueron sufragados por la corona española. El autor de este estudio concluye:

“El daño material causado por Drake a la preparación de la Armada contra Inglaterra consistió efectivamente en la destrucción del galeón del marqués de Santa Cruz, probablemente destinado a formar parte de la proyectada expedición, y en la sustracción de importantes cantidades de víveres (es decir, la perdida que era menos difícil de reparar). “

En cualquier caso, podemos extraer algunas conclusiones en relación a este estudio en su conjunto. La primera es que la aparición de nuevos documentos permite complementar o releer acontecimientos históricos. Esto no solo es lícito, sino apropiado, ya que la historia, o al menos la investigación histórica, tiene un carácter absolutamente científico, y entre los objetivos de la ciencia está la revisión de las conclusiones extraídas de investigaciones anteriores cuando se dispone de nuevas herramientas o fuentes.

También podríamos decir que, si nos ceñimos a la incursión de Drake en el puerto de Cádiz en 1587, todavía quedan cuestiones que resolver, y que en la investigación actual no deben intervenir intereses de tipo patriótico, ya que es algo que va absolutamente en contra de los principios de la ciencia.

Fuente

TANTURRI, Alberto (2012). “La incursión de Francis Drake a Cádiz en 1587: compara-ción de algunas fuentes documentales inéditas italianas”. En Investigaciones históricas, 32, pp. 69-88. Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4049382.pdf

Escrito por
Álvaro López Franco

Editor y director de Descubrir la Historia. Periodista. Doctorando en la Universidad de Málaga. Investigo sobre Historia de la Comunicación Social e Historia Contemporánea.

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