Divulgación

Los debates en el PSOE sobre la cuestión territorial durante la Segunda República

Durante la Segunda República hubo intensos debates sobre la llamada cuestión regional, y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no se mantuvo al margen de este. En el seno de este partido hubo una lucha entre una concepción centralista del Estado y otra federal, tal y como nos explica con detalle Daniel Molina Jiménez, de la UNED, en un artículo titulado “La cuestión territorial en el PSOE durante la II República”.

Podríamos decir que este tema no se ha zanjado del todo en la política española, ya que actualmente vivimos un periodo de propuestas para reformular el modelo de Estado hacia el federalismo. De hecho, una de las voces que se han alzado para reivindicar este debate ha sido el PSOE. Por esta razón, la investigación de Molina Jiménez resulta pertinente además de oportuna.

En su artículo, este investigador hace un rastreo bibliográfico y se percata de que hay una carencia importante, y es la ausencia de estudios que analicen la evolución del concepto de patria en el PSOE. Expone algunas posibles razones como la costumbre en la historiografía de distinguir las corrientes de pensamiento en base a quienes estaban identificados con ellas en lugar de analizar los referentes y significaciones sociales que realmente las constituyen.

Francisco Largo Caballero votando en las elecciones de 1933 (UNED, Wikimedia)

Francisco Largo Caballero votando en las elecciones de 1933 (UNED, Wikimedia)

En cualquier caso toma como punto de partida que el PSOE rechaza los principios del nacionalismo y mantiene un discurso claramente internacionalista. Este internacionalismo propiciaría la solidaridad y convivencia entre los pueblos. Molina Jiménez rescata algunas intervenciones sobre el nacionalismo publicados en El socialista como por ejemplo: “No es el Socialismo enemigo de las libertades propias de los pueblos, ni partidario de fundir con otros sus características, ni enemigo de sus costumbres. Lo que no quiere el Socialismo son artificiales creaciones de nacionalidades, ilógicas e incompresibles hoy”.

La cuestión nacional no fue una de las prioridades para el PSOE, y no manifestó una oposición contraria al federalismo. El autor recuerda que el PSOE llevó en su programa de 1918 la Confederación republicana de las nacionalidades ibéricas. Pero esta postura había cambiado en 1931. Su propuesta era reconocer y fomentar la realidad histórica regional, lo que se podría expresar en que el Estado tuviera una estructura federal, pero en un proceso “constituyente basado en la soberanía nacional. Pero, un Estado también descentralizado, ajeno a las normas e imposiciones del centralismo Restauracionista, que fuera respetuoso con las diferentes comunidades sociales existentes en España”, según el texto de Molina Jiménez. Esto respondía al interés por, en primer lugar, mejorar la situación social del pueblo, y luego atender a los regionalismos.

El PSOE planteaba como parte de su programa política una transformación de las instituciones del Estado, en contraposición al orden monárquico precedente, y también de la estructura de clases. Debido a que estas eran las prioridades del partido, la organización del Estado era observaba bajo ese enfoque de clase. El discurso del PSOE, en ese debate favorable al centralismo o al federalismo, siempre estará vinculado a los intereses de la clase obrera, por lo que las teorías sobre una propuesta u otra se harán pensando en los trabajadores.

Sin embargo, en su discurso evitan los argumentos relacionados con el territorio defender la forma de organización del Estado preferida porque estos eran concebidos como respuestas a los intereses de las burguesías nacionalistas regionales o del nacionalismo estatal asociado a la derecha. Finalmente, el objetivo del PSOE era “la construcción de un Estado fuerte capaz de impulsar la transformación de la clase trabajadora y frenar los impulsos retardatarios del nacionalismo” tal y como señala Molina Jiménez en las conclusiones de su trabajo.

Esto es lo que dice la investigación histórica, que deja líneas de trabajo abiertas. Por ejemplo, se podría ampliar el estudio a cómo la cuestión territorial afectó a los debates políticos constituyentes. En este artículo, cuya lectora recomendamos a los lectores interesados en este periodo histórico, se hace una aproximación a las aportaciones del PSOE en este debate, pero sería interesante extenderlo a otras formaciones políticas.

Además, resulta realmente intrigante conocer cómo la cuestión territorial del Estado español ha variado a lo largo del siglo XX, desde las propuestas realizadas en la política nacional hasta aquellas que se debatían desde el exilio durante la dictadura franquista. Puede ser una de las aportaciones relevantes al debate actual sobre la organización territorial del Estado, que es uno de los retos políticos que deben afrontar los representantes públicos.

Fuente

MOLINA JIMÉNEZ, D. (2013). “La cuestión territorial en el PSOE durante la II República”. En Estudios Humanísticos. Historia. nº 12,, pp. 259-287. Disponible en: http://revpubli.unileon.es/ojs/index.php/EEHHHistoria/article/view/968/842

Acerca del autor

Álvaro López Franco

Editor y director de Descubrir la Historia. Periodista. Doctorando en la Universidad de Málaga. Investigo sobre Historia de la Comunicación Social e Historia Contemporánea.

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