Imagen de 1825 sobre un ritual de Capoeira

Capoeira, más que un estilo de combate

Las raíces y el origen del capoeira son bastante complejas y no queda del todo claro que sea algo exclusivamente brasileño, de manera que hoy os proponemos un viaje en el tiempo para desentrañar las circunstancias que propiciaron el surgimiento de esta práctica.

El término «capoeira» nos evoca un ritual entre el baile y el combate ligado a la cultura y tradiciones de Brasil. Una práctica que, por cierto, fue reconocida hace poco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Exhibición callejera de Capoeira
Exhibición callejera de Capoeira

Sin embargo, las raíces y el origen de este arte marcial son bastante complejas y no queda del todo claro que sea algo exclusivamente brasileño, de manera que hoy os proponemos un viaje en el tiempo para desentrañar las circunstancias que propiciaron el surgimiento de esta práctica, muy diferente en su concepción original de como hoy la conocemos.

Remontémonos al periodo comprendido entre los siglos XV y XVI, momento en que Portugal contaba con un poderoso imperio colonial en el que el papel de la esclavitud tendría bastante peso, como pone de relieve la fundación de la Compañía de Lagos en 1554 con el objetivo de regular e intensificar el traslado de esclavos africanos a Sudamérica. De hecho, para comprender mejor este comercio de esclavos debemos tener presente cómo fue diezmada la población nativa sudamericana desde la llegada de los europeos, principalmente como consecuencia de epidemias y enfermedad para las cuales no estaban preparados. Esta aparatosa caída demográfica sería contrarrestada por las potencias coloniales con la intensificación de la mano de obra esclava llegada desde diversos puntos del continente africano.

El "Pandeiro" ha sido uno de los instrumentos más comunes en la música interpretada durante los combates
El Pandeiro ha sido uno de los instrumentos más comunes en la música interpretada durante los combates

En este contexto, Portugal importaría una media de 12.000 esclavos anuales, de los cuales casi la mitad iban a parar a Brasil, convirtiéndose ésta en un punto de encuentro de multitud de grupos humanos y tribus diferentes de países como Angola, Congo o Mozambique, que sustituirían a los indígenas en los campos de plantación de azúcar y algodón. Como cabe esperar, cada uno de estos grupos tenía su propio corpus de tradiciones, rituales y creencias, produciéndose una heterogénea mezcla cultural en la que también confluirían los propios habitantes del Brasil. Precisamente por ello, resulta difícil discernir si la capoeira como tal viene de uno de los citados países africanos, si es la adaptación de una práctica autóctona o si es una mezcla de ambos, lo que da pie a diversas interpretaciones y teorías al respecto.

En cualquier caso, si podemos destacar un rasgo común a todos estos africanos es la situación de opresión a que estaban sometidos bajo el yugo de la esclavitud, que reforzaría su unidad como grupo a pesar de sus propias diferencias internas. En este caldo de cultivo es donde comienza a generalizarse dicha práctica, clandestina en sus orígenes, y de las que muchos afirman que funcionaba como forma de encubrir el entrenamiento de los esclavos para rebelarse contra sus amos.

Fuese como fuese, esta mezcla de lucha y baile fue un fenómeno cada vez más común entre el colectivo esclavo, sobre todo entre aquellos que lograban escapar de los dominios de sus señores y constituían «quilombos», una suerte de asentamientos en los que se organizaban de manera independiente y podían practicar libremente sus tradiciones y rituales, pero que además supuso un gran desafío y echó un pulso al poder colonial.

Habríamos de esperar hasta finales del siglo XIX para que la esclavitud fuese abolida en Brasil, lo que conduciría a una reorganización de los libertos, que se terminarían trasladando al mundo urbano y se irían asimilando al resto de la población. Pero esta integración no sería una tarea fácil, y menos aún en el mundo laboral, dada la escasez de empleo, lo que  hizo que muchos de ellos se unieran a bandas criminales entre las que se practicaba capoeira y que, como consecuencia de ello, su fama sufriese un duro golpe y fuese finalmente prohibida y perseguida a partir de 1890.

Imagen de 1825 sobre un ritual de Capoeira
Imagen de 1825 sobre un ritual de Capoeira

Como podemos comprobar, de nuevo volvía a convertirse en una práctica clandestina, aunque esta vez más peligrosa aún, dada la severidad con que las autoridades de Brasil castigaban su práctica. De hecho, estuvo al borde de la desaparición de no ser por la iniciativa de Mestre Bimba, fundador de la primera escuela de Capoeira cuyos alumnos impresionaron al presidente brasileño Getulio Vargas en una exhibición en 1937. Su labor y la de otros mestres que defendieron la conservación de los modelos tradicionales de este arte marcial permitieron que aquello que surgió como una práctica ligada a los esclavos y posteriormente estigmatizada como propia de criminales y bandas callejeras fuese finalmente aceptada e incluso reconocida como deporte nacional brasileño.

Desde entonces y hasta nuestros días han proliferado gran cantidad de academias y escuelas en las que se puede enseñar y transmitir libremente este arte marcial que combina música, rituales ancestrales y una larga y rica historia que hunde sus raíces en época colonial y que es fiel reflejo de la convergencia cultural de muy diversos grupos con sus determinadas costumbres y tradiciones en el Nuevo Mundo.

Escrito por
Miguel Vega Carrasco

Licenciado en Historia y Máster en Historia del Mundo.

Ver todos los artículos
Publicar un comentario

(Spamcheck Enabled)

Escrito por Miguel Vega Carrasco

Iniciar sesión

Suscríbete al boletín

Correspondencia

Recibe los exclusivos boletines de Descubrir la Historia. Enviamos sólo información relevante. Servicio gratuito.

Tus datos están protegidos. Consulta nuestra política de privacidad.