Inicio Divulgación Historia y periodismo

Historia y periodismo


La historia y el periodismo tienen una larga relación. No sólo existe ahora, cuando la historia es una disciplina científica y el periodismo una indagación continua con el fin de obtener informaciones veraces y transmitirlas al público.

Desconozco el griego y el latín (es una asignatura pendiente) pero, según leo, el término historia procede de la palabra griega ἱστορία (usada por Aristóteles en su Historia de los animales). Pero esa palabra, que se refiere a “investigación”, “información” o “conocimiento adquirido por investigación”, deriva, a su vez, de ἵστωρ, que se puede traducir como “testigo”.

Partiendo de este concepto, del que deriva la palabra historia, podemos decir que hay un origen bastante cercano entre lo que se entendía por historia y lo que consideramos que es el periodismo. El periodismo trata de aportar un testimonio de lo que pasa en el tiempo presente.

Heródoto, considerado uno de los padres de la historia, trataba continuamente de indagar sobre todo lo que sucedía en el pasado y por ello es ‘el primer historiador’. Sin embargo otros de los muchos historiadores de la Antigüedad fueron personas que aportaron relatos de su tiempo, quizá en forma de memorias, pero al fin y al cabo hacían una especie de crónica de su época, lo que podría quedar dentro de la definición del periodismo.

Es cierto que el periodismo, más bien la prensa, tiene su origen en la invención de la imprenta en la alta Edad Media, que permitía una gran difusión de obras impresas. Pero no creo que nos equivoquemos si decimos que el periodismo tiene unos orígenes mucho más antiguos. De hecho, se considera que el primer diario en sentido estricto fue el que Julio César hizo colocar en el Foro de Roma en el siglo I a. C., y al cual denominó Acta diurna.

 Periodistas trabajando en la década de 1940
Periodistas trabajando en la década de 1940

Al margen de estas consideraciones sobre el origen primigenio de una y otra disciplina, la relación entre ambas es muy evidente. Por ejemplo, la prensa trasciende al momento presente y es una de las principales fuentes que utiliza la historia, sobre todo para la investigación de la Historia Contemporánea y, en menor medida, de la Edad Moderna. Por otro lado, un buen periodista debe conocer la historia, al menos, del ámbito en el que trabaja. Un periodista especializado en información política debe conocer la historia de esa ciencia, además de los antecedentes históricos, recientes y mucho más antiguos, que tiene la política. Otro ejemplo: un periodista especializado en divulgación científica debe conocer la historia de la ciencia y de los avances, además de otras muchas cosas, pero sin duda debe conocer el desarrollo de la ciencia para poder explicar las últimas investigaciones.

Los textos periodísticos, excepto los breves y las noticias, suelen requerir de un contexto. No me refiero al trasfondo cultural que debe tener quien escribe, sino que el contexto en el que se sitúa la actualidad debe exponerse al lector de manera clara y rigurosa. Esto suele ser una carencia en los artículos periodísticos, ya que no hay suficiente especialización en los periodistas, que en muchas ocasiones no pueden exponer un buen contexto que permita a los lectores conocer tanto el acontecimiento o suceso que se relata como su pasado y su posible proyección futura.

[pullquote]El primer diario en sentido estricto fue el que Julio César hizo colocar en el Foro de Roma en el siglo I a. C., y al cual denominó Acta diurna.[/pullquote]Desde luego esto es un problema que no es culpa de los periodistas, que realmente querrían tener el tiempo y la posibilidad de formación para cumplir con ello. La crisis, con la correspondiente reducción de plantilla, no ha hecho más que aumentar el volumen de trabajo y las prisas habituales de los periodistas, que tienen menos tiempo para explicar las cosas.

Vemos cómo entre ambas disciplinas hacia cierta simbiosis: la prensa se alimenta de la historia para explicar la actualidad, y también la historia de la prensa para conocer el pasado. A veces me gusta pensar que lo que escribe un periodista es, la vez, presente y pasado, pues una noticia ya forma parte del pasado cuando se ha publicado. Por tanto, debe existir conocimiento por parte de los historiadores y de los periodistas de que sus trabajos están muy relacionados. Así, los periodistas (o los editores y propietarios de los medios) se tomarían mucho más en serio sus aportaciones. Serían conscientes de que sus publicaciones no solo servirán para informar a sus coetáneos, sino también será un testimonio que permitirá que en el futuro puedan acercarse a nuestro presente que, para entonces, será historia.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

(Spamcheck Enabled)