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Arminio: libertador de Germania

La Edad Antigua siempre es reveladora y fascinante. El tema que nos ocupa en este artículo es la vida de Arminio, caudillo germano de nacimiento. Fue llevado a Roma cuando era un niño para ser educado en la tradición de la Roma imperial, tal y como se hacía con los descendientes de los jefes tribales de Germania para facilitar la integración de éstas en el Imperio Romano en una inteligente y estratégica maniobra de propaganda.

Arminio es un símbolo de la resistencia al imperio, a la lucha contra las potencias hegemónicas. Una de las principales fuentes históricas que nos hablan de Arminio es el historiador romano Tácito, quien lo alabó y lo describió como un noble bárbaro.

'Arminio se despide de Thusnelda' (Johannes Gehrts, 1884).

‘Arminio se despide de Thusnelda’ (Johannes Gehrts, 1884)

En el siglo XIX, con la llegada del Romanticismo, cada país utilizó a antiguos líderes guerreros como símbolos nacionalistas, y Arminio fue uno de ellos. Pero antes de ese momento también fue símbolo de lucha contra Roma, cuando Lutero lo utilizó en su Reforma protestante en la que se enfrentaban, de nuevo, el Sacro Imperio y Roma en el plano religioso y social.

Volvemos al siglo I a.C. y al siglo I d.C., el periodo de cambio en el que nació, vivió y murió Arminio. Nos podemos preguntar, si fue educado en la grandeza de Roma acabó luchando contra ella y resistiendo a los embates de las legiones romanas. Además, acompañó a Publio Quintilio Varo, gobernador de Germania, y ambos llegaron a tener una relación de amistad. Pero a Arminio se designó la tarea de acompañar al gobernador porque conocía al pueblo germano perfectamente y su modo de combatir. Cuando Arminio vio la privación de derechos que sufría su pueblo, tradicionalmente beligerante y ansioso de libertad, por la opresión romana se rebeló contra Roma.

Comenzó a organizar con los líderes de las diferentes tribus germanas un mecanismo de resistencia y lucha contra Roma. Con artimañas consiguieron atraer a los romanos al bosque de Teutoburgo, una zona difícil para combatir, pero bien conocida por los germanos. Quintilio Varo, antiguo amigo de Arminio y gobernador de Germania dirigía tres legiones romanas (Legión XVII, XVIII y XIX), tres alas de caballería y las tropas auxiliares. Todas estas fuerzas no fueron suficientes para solucionar la emboscada del pueblo querusco liderado por Arminio. La derrota de las tropas romanas fue total, y el propio gobernador Quintilio Varo se suicidó.

Esta victoria fue posible gracias a que Arminio no solo conocía perfectamente la forma de combatir de los suyos, sino que al ser educado en Roma también conocía la estructura de las legiones y su modo de lucha. Por tanto sabía los puntos débiles de ambas fuerzas y pudo disminuir los suyos llevando la lucha al terreno que le interesaba y maximizar los de los romanos del mismo modo.

[pullquote]Arminio es un símbolo de la resistencia al imperio, a la lucha contra las potencias hegemónicas.[/pullquote]Sin embargo Roma no se rindió ante el empuje deel pueblo germano. Envió a Julio César Germánico a la zona para recuperar el terreno perdido con una serie de escaramuzas. Arminio resistió e incluso pudo derrotar a otro ejército romano completo, pero no lo consiguió debido a la gran virtud de los romanos, y el punto débil de los germanos: la disciplina. Las legiones se mantuvieron firmes y Inviomerus, tío de Arminio, no se ciñó a la estrategia y atacó el campamento romano demasiado pronto.

No tardó en llegar la traición por parte de los suyos, ya que entre los germanos había división de opiniones respecto a la actitud que debían mantener con Roma. Fue el padre de su esposa Thusnelda, de nombre Segestes, que quiso vengarse de Arminio por haber desposado a su hija a pesar de que él la había prometido con otro hombre. Además, Segestes y su clan eran comerciantes y clientes de los romanos y eran rivales de la liberación del pueblo que estaba haciendo Arminio. Ejecuto su venganza entregando a su propia hija a los romanos, que fue paseada en Roma en un desfile. No se sabe lo que hicieron con ella, pero la historia la recuerda dando su nombre a un asteroide, Tusnelda, el número 219.

Arminio fue derrotado en su última gran batalla contra Julio César Germánico. Se libró de la muerte ocultando su rostro con sangre de un cadáver. A pesar de la derrota de los germanos, este fue el fin de los intentos de Roma por controlar aquellos territorios y se fijó, como realmente había sucedido en la Batalla del bosque de Teutoburgo, la frontera del Imperio Romano en el Rin. Al otro lado quedó la Germania Magna o Germania Libera, que ya no trataron de conquistar a pesar de que hubo escaramuzas y batallas en la zona.

Arminio no consiguió mantenerse invicto en el campo de batalla, pero sí logró el objetivo de que Germania fuera temida y respetada por los romanos, y la libertad de gran parte de su territorio, que hubiera sido conquistado por el Imperio Romano si Arminio hubiera seguido el camino que se le había designado desde que era un niño: ayudar a los romanos.

El fin de Arminio llegó tras duros enfrentamientos con la familia de su esposa y otros líderes tribales que querían mantener buenas relaciones con los romanos. Fue asesinado a los 37 años por miembros de su familia política. Solo la traición acabó con él.

Acerca del autor

Álvaro López Franco

Editor y director de Descubrir la Historia. Periodista. Doctorando en la Universidad de Málaga. Investigo sobre Historia de la Comunicación Social e Historia Contemporánea.

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