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Amenofis IV, una vida controvertida


La Historia del Antiguo Egipto suele resultar fascinante por su carácter exótico y por las peculiaridades y misterios que la envuelven, fruto de lo cual hemos sigo testigos de un gran crecimiento de la llamada “egiptología”, una rama de la Historia que se dedica exclusivamente al estudio de este ámbito.

240px-Akhenaten,_Nefertiti_and_their_childrenEntre los miles de años y decenas de dinastías en que se divide este periplo histórico, podemos extraer muchísimos casos y cuestiones interesantes, más allá de las pirámides, leyendas y jeroglíficos que tanto suelen interesar al gran público. Sin ir más lejos, resulta bastante curioso el caso de un faraón particular como es Amenofis IV, también conocido como Akenatón, y considerado el principal precursor de una tendencia monoteísta hasta entonces impensable en la religión egipcia.

Sobre su figura se ha investigado y escrito mucho, de manera que hoy nos gustaría rescatar su historia al hilo de un artículo que leímos recientemente en la web Red Historia y que desde aquí recomendamos encarecidamente. En él, se analiza la controvertida obra política del faraón egipcio en relación con sus propias vivencias, tratando de buscar entre su propia vida y sus circunstancias personales los factores que influyeron en las decisiones que tomó desde el poder, que a todas luces podrían considerase un tanto “rupturistas” para la época.

Si nos paramos a ver las diferentes representaciones que de él nos han llegado, sobre todo en materia escultórica, lo que tenemos es que por primera vez se abandona ese estilo idealizado que rodeaba a las figuras de la realeza, y la mejor prueba de ello es el hecho de que nuestro protagonista presentaba un cuerpo ciertamente diferente, algunos dicen que fruto de una malformación o una enfermedad. Con caderas excesivamente anchas y extremidades muy finas y largas, este faraón no ocultaría ni maquillaría sus características físicas a la hora de ser representado artísticamente, como sí hicieran sus predecesores.

Escultura de Akenatón
Escultura de Akenatón

Precisamente este hecho ha despertado la curiosidad de la comunidad científica, quien ha decidido llevar a cabo una serie de pruebas e hipótesis cuya conclusión principal sería que Akenatón pudo padecer una serie de enfermedades como el llamado “síndrome de Margan”, que explicaría sus rasgos faciales arrugados además de alguna posible complicación cardíaca, además de una lipodistrofia muscular, causante de la excesiva anchura de sus caderas.

No sabemos a ciencia cierta hasta qué punto pudo condicionarle todo esto, pero lo cierto es que pasó su infancia alejado de la corte, ya que fue enviado desde pequeño a Heliópolis, a vivir con sus abuelos maternos, quienes pudieron jugar un papel relevante en su educación. Sobre todo su abuela, de raíces mesopotámicas, quien pudo haberle contado de las tradiciones y formas religiosas de los pueblos del Próximo Oriente Antiguo.

Fuera por una u otra causa, el hecho es que finalmente, en su ascenso al poder, la gran medida que caracterizaría a Amenofis sería la de implantar un único dios, al que llamó Atón, y cambiar su nombre en honor a éste. Además, como ya hemos mencionado,  por primera vez se representaría al faraón, ahora llamado Akenatón, con rasgos deformes muy diferentes a los que habían caracterizado a la escultura regia previa. No sabemos si como reivindicación por una posible infancia marcada por la marginación y el rechazo o simplemente por cualquier otro motivo, pero el caso es que no deja de resultar un caso de lo más curioso y significativo dentro de la historia de Egipto.

Para saber más

http://redhistoria.com/las-enfermedades-de-akenaton-y-su-rebeldia/

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