La Revolución Francesa dio los primeros pasos en el proceso de secularización

La Iglesia y el Estado francés en 1905

Tal día como hoy, en 1905, es votada la Ley francesa de separación de la Iglesia y el Estado, en base a la cual, en el país vecino se empiezan a dar pasos hacia una política laica y un Estado de carácter secular, que se consolidará con su aprobación final en el congreso hacia diciembre del mismo año.

La Revolución Francesa dio los primeros pasos en el proceso de secularización
La Revolución Francesa promovió la secularización

No obstante, el concepto de Estado secular no nace en estos momentos, sino que ya se venía tratando desde la época de la Revolución Francesa (1789), cuando la religión católica empieza a perder ese carácter privilegiado con el que contaba en la sociedad del Antiguo Régimen. Además, la apetura hacia una mayor tolerancia religiosa se empieza a sentar desde prácticamente el comienzo del periodo revolucionario, como muestra la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que permitía la libertad de religión siempre que su práctica no conllevara un peligro ni una amenaza para la sociedad.

Con la ley aprobada en 1905, se da un paso definitivo en este sentido, y se consigue desligar al Estado de la Iglesia Católica, pero ello no impediría que éste sufragase, en más de una ocasión, la construcción de templos y edificios religiosos de las distintas confesiones que predominaban en el país, desde católicos hasta calvinistas, luteranos y judíos. Todo ello con impuestos recaudados entre toda la población, lo cual nos permite ver cómo la secularización no sería absoluta, si bien es cierto que desaparecería ese lazo tan estrecho que unía a los principales representantes del catolicismo con el Estado francés.

Pero antes de su aprobación, la tensión entre partidarios y detractores de la secularización estatal conllevaría importantes enfrentamientos a lo largo del siglo XIX, sobre todo durante la época de la Comuna de París (1871). Un enfrentamiento que condicionaría notablemente la política francesa durante los años posteriores, y que desembocará en las medidas y reformas llevadas a cabo por la Tercera República a partir de la década de 1880, cuando se establece una educación secular. En 1904, se da un paso más allá con una votación que tendría como fin cortar las relaciones con el Vaticano, algo que finalmente se llevaría a cabo y se mantendría durante casi veinte años.

¿Pero qué consecuencias tendría esta nueva ley y el cambio de rumbo en las relaciones entre Iglesia y Estado en el país galo?

La Ley de separación de la Iglesia y el Estado
La Ley de separación de la Iglesia y el Estado

En primer lugar, y como resulta evidente, se ponía fin a la financiación de cualquier confesión religiosa por parte del Estado, que desde 1801 había compensado económicamente a la Iglesia Católica por las confiscaciones llevadas a cabo contra ésta. Además, se establece que todas las propiedades de la Iglesia pasan a pertenecer al Estado, que es quien decide, por su propia voluntad, cederlas a los grupos religiosos para su uso. E igualmente importante sería la prohibición de colocar símbolos religiosos en edificios de carácter público, con lo que se ponía énfasis en la intención de desligar Iglesia y Estado.

Un dato curioso al respecto es que las regiones de Alsacia y Lorena, hoy parte de Francia, están exentas de esta ley dado que se encontraban, en aquellos momentos, en manos del Imperio Alemán. Algo similar a lo que ocurre con la Guayana Francesa, dado su carácter de colonia.

En definitiva, se trató de una ley que acabó con la religión católica como confesión religiosa oficial de Francia, y por lo tanto, con la financiación y sustento económico de la primera por parte de este último. Una medida que sentaría las bases del sistema político francés y la línea de actuación a seguir por éste en materia religiosa durante su historia reciente.

Escrito por
Miguel Vega Carrasco

Licenciado en Historia y Máster en Historia del Mundo.

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