El Capitán Trueno: un caballero medieval atípico

Capitan-TruenoAtaviado con su eterna cota de malla sobre la que luce sus señas de identidad y la bandera de su reino. Espada siempre lista para desenvainar en defensa de sus valores y severo azote de los injustos. Un caballero medieval que, en apariencia, puede parecer muy semejante al prototipo de guerrero cristiano que lucha contra el infiel, ese estereotipo que tanto se exaltó y mitificó en la España franquista y su particular visión de la Historia.

Hablamos del Capitán Trueno, el inmortal y aguerrido personaje cuyas aventuras dieron sus primeros pasos allá por 1956 de la mano del guionista Víctor Mora y el dibujante Ambrós, padres de una de las más significativas figuras del cómic nacional. El gran héroe nacional, la referencia y símbolo de admiración de aquellos jóvenes colegiales que portaban en sus carteras de cuero pequeños boletos hacia un mundo de aventuras y evasión literaria entre páginas en blanco y negro.

Nuestro héroe, no obstante, esconde unos valores e ideales que, a todas luces, chocaban con el régimen dictatorial en que se hallaba inmerso nuestro país por aquel entonces. Unos valores camuflados bajo esa apariencia, bajo ese ideal caballeresco tan propio de la Edad Media, una época cuya religiosidad le valdría el interés de la historiografía del momento. Por lo tanto, a priori no habría ningún motivo por el cual el régimen tuviera que sospechar ni renegar de estas inocentes historietas. Más bien al contrario, podría ser un excelente vehículo más para la difusión de interés por el estudio de la Edad Media y los valores que se atribuían a la esencia del pueblo español, que alcanzaría en ella un punto álgido, según la ideología del Movimiento.

Sin embargo, el Capitán Trueno es una figura mucho más compleja, que rompe los moldes del estereotipo de caballero medieval, y no sólo por las licencias históricas y anacronías que en sus historias se plasman. Para quienes hemos tenido la suerte de leer las vicisitudes y aventuras protagonizadas por este héroe inmortal y sus compañeros Goliath y Crispín, no será difícil ver encarnados en todos ellos una serie de valores acordes a una ideología democrática y en muchas ocasiones, cívica y tolerante con “el otro”.

8109363Sobre todo llama la atención el respeto mostrado en muchas ocasiones por nuestro protagonista hacia otros personajes de confesiones religiosas muy diferentes o de reinos que eran enemigos entre sí. En contra de la visión tradicional, de ese dualismo que entendía la Edad Media como una eterna pugna entre cristianos y musulmanes en la lucha por la “Reconquista” de la Península Ibérica, no son escasas las ocasiones en que Trueno se pone del lado de aquellos que en teoría debieran ser sus enemigos irreconciliables con la intención de defender una causa que considera justa y que está por encima de cualquier bandera o religión.

Porque no se trata de un guerrero guiado por la divinidad, sino alguien con convicciones morales y éticas que traspasan los presupuestos mentales e ideológicos del contexto en que se desenvuelve. En efecto, tal y como he comentado anteriormente, los anacronismos son abundantes, tanto por la propia mentalidad de los personajes como por elementos que permitan elaborar una historia que abarque numerosos espacios geográficos, como es el globo aerostático en el que frecuentemente viajaba de acá para allá en busca de nuevos retos que afrontar , nuevas injusticias contra las que luchar y causas que defender, siempre con el recuerdo de su amada Sigrid de Thule.

capitan-trueno-2Sin embargo, son anacronismos que ofrecen una gran cantidad de recursos narrativos y argumentales a unas historietas que no tenía un objetivo histórico ni académico, sino simplemente ofrecer una oportunidad de evasión e incentivar unos valores que, si bien no se encuentran en la Edad Media, son los pilares fundamentales de nuestra sociedad actual.

Es por ello que hoy me gustaría rendir mi personal y humilde homenaje a uno de los personajes de mi infancia, responsable directo de mi afición a la lectura y de innumerables tardes y momentos compartidos con la persona que me inculcó el interés por unas aventuras que han entretenido a jóvenes y no tan jóvenes desde hace más de 50 años y cuyo legado espero no se pierda. Gracias a mi padre por hacerme descubrir a este gran personaje, ¿quién sabe si culpable también de mi interés por la Historia?

Escrito por
Miguel Vega Carrasco

Licenciado en Historia y Máster en Historia del Mundo.

Ver todos los artículos
Publicar un comentario

(Spamcheck Enabled)

Escrito por Miguel Vega Carrasco

Iniciar sesión

Suscríbete al boletín

Correspondencia

Recibe los exclusivos boletines de Descubrir la Historia. Enviamos sólo información relevante. Servicio gratuito.

Tus datos están protegidos. Consulta nuestra política de privacidad.