El cambio climático y la caída del Imperio Antiguo de Egipto

¿Pudo el cambio climático acabar con el antiguo Imperio Egipcio? Esta es una duda que muchos se plantean a la luz de recientes investigaciones, cuyos resultados apuntan a una más que posible aceleración del ritmo del clima en dicha época.

EGIPTO ESFINGE Y LA GRAN PIRAMIDE DE KEOPS FOTO JORDI CORACHANEl estudio al que nos referimos, del que podemos obtener más información en uno de los últimos artículos publicados por “Ecoticias”, se basa en un estudio de datación de elementos de madera para concluir que en torno al 2200 a.C. se produce un evento árido de gran alcance que sería fundamental en la caída del Imperio Antiguo, dando paso al Primer Periodo Intermedio de la historia egipcia.

Estas son las conclusiones a las que se han llegado, pero veamos primero cuál ha sido el procedimiento y las pistas que apuntan en esa dirección. Los investigadores de la Universidad de Cornell (Nueva York) utilizaron restos de embarcaciones funerarias así como un ataúd enterrado en las cercanía de la pirámide de Sesostris III para llevar a cabo estudios a través de la dendrocronología, una de las más importantes técnicas de datación, que se basa en el estudio de los anillos de los árboles. Lo que se buscaba en un primer momento era simplemente buscar la fecha aproximada en la que fueron construidos dichos objetos, a fin de atribuirles una cronología y enmarcarlos en un periodo histórico, pero los resultados obtenidos han permitido ir más allá, y apuntan a la posibilidad de un cambio climático acelerado de carácter árido en torno al II Milenio a.C.

Este posible fenómeno, como cabe esperar, condicionaría notablemente la disponibilidad de recursos alimentarios, y con ella, toda la estructura agraria, que recordemos, constituía el principal soporte económico de una civilización que vivía fundamentalmente de los ritmos de crecimiento del Nilo. La presencia de una época de mayor aridez y de sequías, por lo tanto, trastocaría enormemente toda la vida no sólo de Egipto, sino de otros pueblos cercanos con los que entablaría relaciones de interdependencia. Y las estructuras agrarias y económicas, por ende, acabarían influyendo en el surgimiento de cambios políticos, lo que se traduciría en una inestabilidad que acabaría tumbando al Imperio Egipcio.

800px-Photo-pyramide-sesostris3Toda esta hipótesis que han llevado a cabo los investigadores norteamericanos parten de la base de que efectivamente se produjese tal cambio climático y que sus efectos fueran tan devastadores como se piensa. Ahora mismo quizás es pronto para aventurarse a lanzar conclusiones al respecto, o al menos para afirmar que este posible fenómeno fue el causante de la caída del Imperio Egipcio.

No es esto lo que afirman ellos, desde luego, ya que lo que sugieren es que en el caso de haberse producido, jugaría un papel esencial, pero no sería el único factor a tener en cuenta. Este es un matiz muy importante, ya que sean cuales sean los resultados definitivos de la investigación, lo cierto es que un acontecimiento climático o de cualquier otro tipo no suele ser causante único de cambios históricos tan relevantes, sino que suele venir acompañado de otros factores de diversa índole, desde los políticos hasta los sociales e ideológicos. ¿Pudo jugar un papel importante? Por supuesto, ya que podría haber acelerado ese proceso de cambio político que posiblemente se hubiera iniciado tiempo atrás de manera lenta y paulatina, de manera que habría que tenerlo muy en cuenta.

De momento, debemos valorar la importancia del hallazgo y estar atentos a las repercusiones que pueda tener, que permitirían reescribir una parte de la rica historia de Egipto.

Escrito por
Miguel Vega Carrasco

Licenciado en Historia y Máster en Historia del Mundo.

Ver todos los artículos
Publicar un comentario

(Spamcheck Enabled)

Escrito por Miguel Vega Carrasco

Iniciar sesión

Suscríbete al boletín

Lee nuestra revista en papel y accede a todos los contenidos

Divulgación histórica independiente

España (20 €) ‧ UE (40 €) ‧ Digital (12 €)