Divulgación

No todos son castillos

Muchas veces vamos a una ciudad y nos hablan de que hay un castillo. Sin embargo luego vemos que se trata de una alcazaba o una fortaleza. Es cierto que normalmente se habla de castillos de forma general, pero hay matices que hacen que haya palabras más acertadas para definir las construcciones defensivas a las que nos referimos. El español es un idioma que nos permite tener una considerable precisión. Vamos a hablar de esto utilizando el diccionario que publica en su web la Asociación Española de Amigos de los Castillos (http://www.castillosdeespaña.es/es/diccionario), una referencia cuando se trata de castillos.

Por orden alfabético, la primera palabra que encontramos es alcazaba. Según el diccionario que citamos se trata de una fortaleza de origen hispano-árabe con un gran recinto en su interior que incluye viviendas y edificios conformando un pequeño barrio oficial y militar. Servía de refugio para la población y, se trata de una especie de acrópolis, pero que al ser típica de la península ibérica no tiene designación en otros lugares.

La siguiente sería alcázar. Este diccionario lo define como “Castillo palacial, Palacio fortificado. Casa real, residencia del príncipe, alcaide o gran familia señorial. Palacio provisto de algunos elementos defensivos, pero dotado de artísticos refinamientos y de comodidades”.

Alcázar de Segovia

Alcázar de Segovia (Wikimedia)

A continuación le sigue castillo. Sería una edificación fortificada con elementos defensivos (murallas, torres, fosos, etc.) destinada a proteger un territorio o una población. Se usó en sus comienzos con fines exclusivamente militares, pero más tarde sirvió de residencia para el señor o alcaide. Se situaban en posiciones estratégicas para asegurar la resistencia. Podía servir para guarecer a los habitantes vecinos ante la llegada del enemigo.

Vamos con la cuarta definición: ciudadela. Este se diferencia de los demás en que en realidad es una parte de un conjunto arquitectónico defensivo mayor. Se trata del último reducto en la defensa de la ciudad. SOlo albergaba dependencias militares y material.

La fortaleza es la quinta palabra que nos sirve para definir con precisión un conjunto defensivo. Consiste en una construcción firme destinada a mantener una guarnición y defender un lugar concreto y sus alrededores.

Por último tenemos el fuerte. Esta fortificación podía ser constante o construirse para una campaña concreta. Generalmente son pequeñas y defienden un paso o forman parte de un sistema defensivo más complejo.

En la web de la Asociación Española de Amigos de los Castillos se pueden encontrar imágenes e información de prácticamente todos los que hay en España. También en los enlaces que hay a lo largo del artículo en las palabras que explicamos se puede acceder a la definición de la asociación y ver imágenes de cada tipo de construcción.

Fuente

Diccionario de la Asociación Española de Amigos de los Castillos. Disponible en : http://www.castillosdeespaña.es/es/diccionario.

Acerca del autor

Álvaro López Franco

Editor y director de Descubrir la Historia. Periodista. Doctorando en la Universidad de Málaga. Investigo sobre Historia de la Comunicación Social e Historia Contemporánea.

Comentar

(Spamcheck Enabled)