Los días que faltaron al calendario

El tiempo, entendido como magnitud física, es clave para estudiar la historia. Se suele hacer referencia al tiempo con las fechas en las que tuvieron lugar los diferentes acontecimientos que se estudian, y esa referencia viene determinada por el calendario. Actualmente, en prácticamente todo el mundo, nos guiamos por el calendario gregoriano.

En un artículo anterior, en que explicábamos la celebración del Año Nuevo en la Antigua Roma, ya hacíamos mención a esto. El calendario que se empleaba hasta el año 1582 era el juliano, establecido por Julio César en el año 46 a.C. Con este nuevo calendario se hicieron correcciones al año juliano, para ajustar el calendario para eliminar el desfase que se había producido desde el Concilio de Nicea, en el año 325.

El objetivo real de la Iglesia era corregir el año civil para mantener la regularidad del año litúrgico. En el fondo había que ajustar al año por el que se regía la vida civil al año trópico, es decir, al tiempo en que la tierra tarda en dar una vuelta completa al sol. El desfase se debía, como bien explica Wikipedia:

Provenía de un inexacto cómputo del número de días con que cuenta el año trópico; según el calendario juliano que instituyó un año bisiesto cada cuatro, consideraba que el año trópico estaba constituido por 365,25 días, mientras que la cifra correcta es de 365,242189, o lo que es lo mismo, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,16 segundos. Esos más de 11 minutos contados adicionalmente a cada año.

CalendarioPor tanto, en los 1257 años que habían transcurrido desde el Concilio de Nicea (en el 325) y 1582 había un error acumulado de aproximadamente 10 días. De modo que una de las medidas más llamativas fue la ‘eliminación’ de 10 días del calendario, porque ya se habían contado de más en el calendario juliano.

Por eso al jueves 4 de octubre de 1582 le sigue el viernes 15 de octubre de 1582, al menos en la Historia de España, Portugal, Italia y Polonia, ya que en otros países la corrección se hizo en fechas posteriores, incluso siglos después. De hecho, la última corrección se realizó en Grecia en pleno siglo XX. Al miércoles 15 de febrero de 1923 le siguió el jueves 1 de marzo.

Para saber más, pueden escuchar este audio del programa que dedicó Ser Historia al tiempo y donde hablaron del calendario.

Fuentes

Escrito por
Álvaro López Franco

Editor y director de Descubrir la Historia. Periodista. Doctorando en la Universidad de Málaga. Investigo sobre Historia de la Comunicación Social e Historia Contemporánea.

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