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La Dieta de Worms


Tal día como hoy, en 1521, tiene lugar la convocatoria de la llamada “Dieta de Worms”, una asamblea en la que los príncipes que componían el conglomerado político del Sacro Imperio Romano Germánico se reunieron para debatir, entre otras cosas, el estado de la cuestión del tema del protestantismo, después de que Martín Lutero plasmase  sus postulados en las  95 tesis que colgaría en la puerta de la Iglesia de Wittenberg en 1517.

Luther-in-Worms-auf-RtLo cierto es que Lutero se había convertido en un elemento discordante de gran repercusión, ya que acabaría dividiendo a los príncipes y a toda Europa, que acabaría enfrentándose militarmente bajo los estandartes del catolicismo, por un lado, y del protestantismo, por el otro. Y es que las tesis de éste, que se difundieron con una rapidez asombrosa, cuestionaban por primera vez algunos de los rasgos característicos o dogmas de la Iglesia Católica, criticando especialmente el tema de las indulgencias (a través de un pago, se podía exculpar de ciertos pecados a alguien) y  la mentalidad católica de rechazo hacia la acumulación de dinero, considerada un acto de avaricia y, por lo tanto, un pecado. De hecho, hay autores que consideran que el surgimiento del protestantismo y su ética serían elementos que facilitarían el auge del comercio y el intercambio económico, como es el caso de Max Weber, que plasma esta idea en su obra La ética protestante y el espíritu del capitalismo

En cualquier caso, en enero de 1521, y después de haber sido excomulgado por el Papa León X, Lutero es citado a acudir a esta asamblea, convocada por el recién nombrado emperador Carlos V. Allí debía defenderse de las acusaciones de herejía que sobre él se habían vertido y pedir perdón por las ofensas cometidas contra la Iglesia Católica; y para garantizar su presencia, se le otorgó un salvoconducto que le permitiese ir y volver sin la posibilidad de ser ejecutado tras el juicio como ya había ocurrido en otros casos.

Tras la llegada de Lutero en abril y después de un cierto tiempo de negociaciones y debate entre los príncipes, en mayo de ese mismo año se decretó el “Edicto de Worms”, en el cual se tildaba a éste de hereje y se prohibía la difusión, lectura y posesión de cualquiera de sus obras, además de autorizar a cualquier a asesinarlo impunemente. De hecho, se trató de condenarlo, incumpliendo el acuerdo de inmunidad, pero la ayuda del príncipe Federico III de Sajonia le permitiría eludir tal trágico destino y refugiarse en el castillo de Wartburg, donde llevó a cabo la traducción de la Biblia al alemán. Años después, cuando decide poner fin a este periodo de retiro, el apoyo popular con el que contaba era enorme, y sus tesis contaban con un respaldo cada vez mayor, de manera que nunca se llegó a cumplir con la sentencia de Worms, y éste pudo continuar su labor de reforma hasta su muerte en 1546.

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